Kim Jong-un es reelegido líder de Corea del Norte en medio de una profunda reorganización política
Kim Jong-un ha sido confirmado nuevamente como presidente de la Comisión de Asuntos Estatales, el máximo órgano decisorio de Corea del Norte. Esta elección tuvo lugar durante la primera sesión de la Asamblea Popular Suprema, que destacó la “destacada sabiduría ideológica, teórica y el liderazgo experimentado” del líder norcoreano, según reportaron los medios estatales oficiales.
El poder concentrado en manos del líder supremo norcoreano
Con apenas 35 años, Kim Jong-un acumula varios cargos clave: es comandante en jefe del Ejército Popular de Corea, presidente del único partido gobernante y, en términos formales, presidente del país. Su figura centraliza el poder político, militar y partidista en el régimen norcoreano.
En esta reorganización, uno de sus principales colaboradores, Choe Ryong Hae, fue designado presidente del presidium de la Asamblea Popular Suprema, un consejo ejecutivo cercano al líder. Además, Choe asumió el nuevo cargo de primer vicepresidente de la Comisión de Asuntos Estatales, consolidando su influencia en el aparato de gobierno.
La continuidad de la dinastía Kim en Corea del Norte
Kim Jong-un representa la tercera generación de la familia Kim que ha gobernado Corea del Norte de forma ininterrumpida durante décadas. Su abuelo, Kim Il-sung, fue el fundador del régimen norcoreano y creador de la ideología juche. Lideró la República Popular Democrática de Corea desde su establecimiento en 1948 hasta su fallecimiento en 1994.
Tras su muerte, la Asamblea Popular Suprema nombró a su hijo, Kim Jong-il, como sucesor. Kim Jong-il fue conocido popularmente como “el querido líder” o “el gran dirigente”.
Después del fallecimiento de Kim Jong-il, todo el poder se trasladó a Kim Jong-un. Curiosamente, ambos predecesores son considerados “líderes eternos de la República” por el régimen, ya que, simbólicamente, continúan gobernando desde la muerte.
Esta continuidad dinástica refuerza la estabilidad del régimen norcoreano y su estructura política cerrada, manteniendo a la familia Kim en el centro del poder absoluto.




