El fin del arrastre electoral: un cambio decisivo para la democracia dominicana
El arrastre de diputados y senadores ha sido inconstitucional desde su inicio, un hecho conocido por dirigentes políticos, abogados, jueces y la sociedad civil. Sin embargo, esta práctica se mantuvo vigente, vulnerando derechos fundamentales como el de elegir y ser elegible.
La lucha judicial contra el arrastre y la falta de institucionalidad
Durante años, diversos recursos de inconstitucionalidad sobre el arrastre reposaron en tribunales sin ser atendidos, debido a la irresponsabilidad, temor e intereses políticos. En un país donde la institucionalidad es débil, la aplicación de las leyes y la Constitución depende de los intereses de los sectores políticos dominantes, alternando entre la protección y la negación de los derechos fundamentales.
Las “altas cortes” han creado jurisprudencia contradictoria, negando en ocasiones derechos que previamente reconocieron. En este contexto, el Tribunal Constitucional, presidido por Milton Ray Guevara, finalmente eliminó el arrastre, una sentencia que debe aplicarse también en las provincias pequeñas para diputados y senadores.
La Junta Central Electoral y la implementación de la sentencia
La Junta Central Electoral (JCE), que mantenía el arrastre en seis provincias y lo había eliminado en otras, deberá ahora acatar la decisión del Tribunal Constitucional. Esta medida busca fortalecer la transparencia y equidad en la elección de los representantes dominicanos.
Impacto político: el PLD pierde privilegios con la eliminación del arrastre
La eliminación del arrastre representa una gran pérdida para el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que ha visto a sus senadores mantenerse en el poder sin rendir cuentas ni trabajar por sus comunidades. Muchos de estos legisladores han prosperado gracias a prebendas como el controvertido “barrilito”, mientras sus provincias sufren pobreza y abandono.
Ahora, los candidatos a senadores deberán salir a las calles, buscar activamente el respaldo ciudadano y no depender de los diputados para asegurar votos. Esta nueva realidad pone fin a la política de clientelismo y abre la puerta a una venganza popular a través del voto, permitiendo elegir diputados y senadores de diferentes partidos según la preferencia individual.
Pronóstico electoral: el PLD perderá el control del Senado
En las próximas elecciones, el PLD podría perder su mayoría absoluta en el Senado. La ciudadanía está cansada de votar por “dinosaurios” y legisladores que aprueban proyectos sin análisis, especialmente préstamos. Si la oposición presenta candidatos sólidos como Eduardo Estrella (Santiago), Faride Raful (Distrito Nacional), Eddy Olivares (Provincia Santo Domingo), Milcíades Franjul (Baní), entre otros, podría ganar entre 12 y 20 escaños en el Senado.
Estos aspirantes no necesariamente deben ser militantes, sino también personalidades, profesionales y líderes comunitarios comprometidos con el servicio y la conciencia ciudadana.
Transformaciones también en la Cámara de Diputados y alcaldías
Los cambios electorales se extenderán a la Cámara de Diputados y a las alcaldías, dependiendo de la calidad y compromiso de los candidatos. Esta renovación política será clave para frenar el avance del PLD y evitar que continúe conduciendo al país hacia un abismo económico, ético y moral.
El voto, la herramienta más poderosa para el cambio
El voto ciudadano es hoy el arma más eficaz para transformar la realidad política dominicana. La eliminación del arrastre abre una nueva etapa donde la democracia se fortalece y los ciudadanos recuperan el poder de elegir libremente a sus representantes.
¡No más PLD! El futuro del país está en manos de una ciudadanía activa y consciente que sabe que el cambio comienza en las urnas.





