La Constitución Dominicana: Historia de Cambios y Desafíos Institucionales
Juan T H
“Váyase en paz, mi compadre, váyase en paz“, dice Guandulito, una frase que resume el deseo de estabilidad y respeto por las normas en nuestra sociedad.
¿Qué es una Constitución y por qué es vital?
Una Constitución es el resultado de un pacto social entre los distintos sectores políticos, económicos y sociales. Su objetivo es establecer un modelo de convivencia basado en normas claras sobre los derechos y deberes de todos los ciudadanos, sin importar su posición en la sociedad.
Como señala Rodrigo Borja en su famosa Enciclopedia de la Política, “la Constitución define la forma de Estado y gobierno que adopta una sociedad, estableciendo las competencias de los órganos gubernativos y los derechos y deberes de las personas bajo su ordenamiento jurídico”.
La Constitución Dominicana: Un historial de modificaciones y conflictos
Desde su creación el 6 de noviembre de 1844 en San Cristóbal, la Constitución política dominicana ha sido constantemente atacada y modificada por sectores políticos, económicos y militares. Esta Carta Magna no ha gozado de tranquilidad ni estabilidad.
En total, ha sufrido 39 reformas, y en más de 30 ocasiones estos cambios se han hecho para permitir la reelección indefinida de políticos sin visión democrática, así como para beneficiar a déspotas, militares sin escrúpulos y corruptos que han vulnerado las libertades públicas.
Somos el país con más modificaciones constitucionales en la región, superando a Venezuela con 26 cambios y a Haití con 24. Esto refleja las profundas debilidades institucionales y democráticas que afectan a nuestro Estado.
La necesidad de una Constitución “pétrea” y firme
Nuestra Carta Magna es demasiado flexible. No requiere de complejos requisitos jurídicos para ser alterada, lo que facilita su manipulación. Por eso, necesitamos una Constitución “pétrea”, sólida como una piedra, con candados de acero que impidan que presidentes la modifiquen para su beneficio personal.
Sin una Constitución robusta, jamás tendremos instituciones fuertes ni un Estado que garantice los derechos de todos los ciudadanos.
El caso Danilo Medina: reelección y rechazo popular
El presidente Danilo Medina está próximo a finalizar su mandato tras dos períodos consecutivos, luego de haber impulsado una reforma constitucional para permitir su reelección.
Al igual que otros líderes dominicanos, Medina defendió el “modelo de Estados Unidos”, que contempla un período presidencial con posibilidad de una reelección más. Lo mismo han afirmado figuras como Leonel Fernández y líderes de la oposición, quienes coinciden en que ese es el modelo ideal.
Sin embargo, Danilo intentó ir más allá y buscar un tercer mandato, a pesar del vigésimo transitorio que explícitamente se lo prohibía.
El pueblo, a través de sus organizaciones y liderazgos, dijo un rotundo ¡No!. Por más dinero y esfuerzos que empleó, la ciudadanía mantuvo su rechazo y finalmente Medina desistió, obligado por las circunstancias y la presión social.
Alternabilidad y contrapesos: pilares de la democracia
Creo firmemente en la alternabilidad en el poder y en los contrapesos políticos. Un partido hegemónico es dañino para la democracia y las libertades. El poder absoluto corrompe, como ha ocurrido con muchos dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), quienes no solo se corrompieron a sí mismos, sino que también afectaron a sus compañeros y a la sociedad en general.
Un llamado a la prudencia y al cambio institucional
Comparto el criterio de Servio Tulio Castaños, de Institucionalidad y Justicia (Finjus), quien advierte que la Constitución no debe ser modificada en estos momentos.
Lo urgente es un cambio de gobierno que se refleje en el Congreso, la Judicatura, las iglesias y los medios de comunicación. Solo así se podrá construir una base sólida para reformas futuras o para una nueva Constitución.
Propuesta: una Constitución rígida y un límite claro en el poder
Abogo por una revolución pacífica hacia una Constitución pétrea, inflexible, fruto de una Asamblea Constituyente o un pacto social inclusivo. No debe habilitarse a nadie que la Constitución ya haya inhabilitado.
Ocho años en el poder son suficientes. ¡No más! Es hora de poner fin a los mesías y predestinados. Como dice el dicho, “el cementerio está lleno de gente que se creyó imprescindible, y sin embargo el mundo sigue girando y la vida continúa”.
Un mensaje para Danilo Medina: que se retire en paz
Al presidente Danilo Medina le decimos que se retire en paz, disfrute de sus hijas y nietos, y que no regrese a la política activa.
Como dice Guandulito, “¡Váyase en paz, mi compadre, váyase en paz!”






JH, soy un lector de tus publicaciones, pero considero nos considero justo que nos hayas criticado a tu líder Hipólito Mejía que es quien ha estado manejando ese tema en los medios, así como su vocero Eddy Olivares. Porque no hablas a solas con él y lo aconsejas, tal vez te escucha.