Acusan al Gobierno de Ofrecer Millonarios Sobornos para Asegurar la Reelección de Danilo Medina
Circulan fuertes rumores sobre una supuesta oferta del gobierno dominicano que incluye hasta un millón de dólares (más de 50 millones de pesos), apartamentos de lujo, vehículos modelo 2019 y otros beneficios para cada diputado de la oposición. El objetivo: conseguir votos para modificar la Constitución y permitir que el presidente Danilo Medina intente un tercer mandato consecutivo. Sin duda, es una suma exorbitante que ha generado gran polémica.
¿Quiénes se Beneficiarían del Presunto Plan de Reelección?
Se especula que no solo los legisladores del PRM, Leonel Fernández, PRD y PRSC recibirían este millonario soborno. Sería injusto que los miembros del partido oficialista quedaran fuera. Según denuncias, quienes han multiplicado sus fortunas por más de “mil por ciento” tendrían acceso sin problemas a 200 millones de dólares -equivalentes a diez mil millones de pesos- para garantizar el “milagro” de la reelección.
Además, se presume que se destinarán otros diez mil millones de pesos para sobornar a funcionarios electorales, oficiales de la policía y las Fuerzas Armadas, así como a dirigentes políticos de todos los niveles. La estrategia busca asegurar un control absoluto sobre las instituciones clave.
La Estrategia para Controlar el Congreso y las Alcaldías
La “logística” para imponer candidatos legislativos y municipales también está en marcha, con el fin de asegurar el control del Congreso y los ayuntamientos. Para repetir el 62% de votos que obtuvo Medina en elecciones anteriores, se dice que recurrirán a recursos de testaferros, evasores fiscales, narcotraficantes, sicarios y lavadores de dinero, que abundan en el país. Los escrúpulos quedan atrás en esta carrera por la reelección.
El Papel de Empresarios y Ministros en el Financiamiento de la Reelección
Algunos sectores aseguran que “cuatro empresarios poderosos”, junto con ministros que han multiplicado sus riquezas en miles de millones de pesos, están dispuestos a financiar un “Pool Reeleccionista” con un fondo de 400 a 500 millones de dólares. Para este selecto grupo, la inversión es mínima frente a los beneficios multimillonarios que esperan obtener.
Invertir diez o quince mil millones de pesos para un negocio que dejará ganancias superiores a dos mil millones de dólares es un “negocio redondo”. Así, se prevé que todos, desde empleados públicos con bajos salarios hasta vendedores informales, terminen participando en esta maquinaria electoral, que según el Banco Central representa al 57% de la fuerza laboral no formal del país.
La Reelección de la Miseria y el Clientelismo
Los cuatro millones de pobres que tiene la República Dominicana podrían reelegir su miseria, pues comprar conciencias es sencillo: basta con ofrecer entre 500 y mil pesos, un “Pica Pollo” y una cerveza -fría o caliente, da igual- para asegurar votos. La manipulación social y política se convierte en la herramienta fundamental para perpetuar el poder.
Advertencias y Riesgos de la Reelección
Como señaló un diputado oficialista, la reelección ya está “montada” y los votos sobran. Sin embargo, llevar a cabo esta operación conlleva riesgos. Los que han acumulado grandes fortunas podrían perderlo todo. En cambio, los sectores más vulnerables tienen mucho que ganar si logran romper las cadenas del clientelismo y el paternalismo que los mantienen en la pobreza.
No obstante, la compra de la reforma constitucional y la manipulación electoral no serán tareas sencillas esta vez. Las circunstancias nacionales e internacionales han cambiado, y la sociedad podría reaccionar de manera inesperada.
Posibles Consecuencias Sociales
El exministro Franklin Almeyda advirtió recientemente sobre una posible revolución similar a la de abril de 1965, que terminó con una intervención militar estadounidense. Aunque algunos consideran que no llegará a tanto, es claro que la aprobación de la reelección podría desatar tensiones sociales y populares largamente contenidas en el país.
En definitiva, la lucha por la reelección de Danilo Medina no solo es una batalla política, sino un desafío que podría marcar el rumbo democrático y social de la República Dominicana en los próximos años.





