Acuerdo migratorio entre México y Estados Unidos frena amenaza arancelaria de Trump
Gobierno de López Obrador refuerza controles fronterizos para contener la migración
Por AMANDA MARS y DAVID MARCIAL PÉREZ
Washington / México.- Tras ocho días de intensa tensión diplomática, México y Estados Unidos han logrado un acuerdo migratorio que suspende indefinidamente la aplicación de aranceles a productos mexicanos, amenaza que la Administración de Donald Trump había anunciado para este lunes. El presidente estadounidense confirmó el pacto en Twitter la noche del viernes, casi simultáneamente con el canciller mexicano Marcelo Ebrard, quien ha liderado las negociaciones en Washington durante toda la semana.
Compromisos clave del acuerdo migratorio México-EEUU
En conferencia de prensa, Ebrard detalló que México se compromete a “registrar y controlar las entradas en la frontera” y a desplegar la Guardia Nacional por todo el territorio, especialmente en la frontera sur. Estas medidas representan un endurecimiento significativo de la política migratoria y la militarización del límite fronterizo, con el objetivo de desactivar la “bomba arancelaria” de Washington. Aunque el pacto no ofrece cifras concretas, concede una victoria política para Trump.
El presidente republicano escribió en Twitter: “Me alegra informar que Estados Unidos ha llegado a un acuerdo con México. Los aranceles programados a partir del lunes quedan suspendidos indefinidamente. México, a cambio, ha asumido adoptar fuertes medidas para contener la migración”.
Refuerzo militar en la frontera sur y cifras de migración récord
La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, anunció previamente el envío de hasta 6.000 efectivos de la Guardia Nacional a la frontera con Guatemala. Sin embargo, este anuncio no fue suficiente para la Casa Blanca, que mantuvo la amenaza arancelaria hasta la firma del acuerdo.
El comunicado conjunto califica las medidas mexicanas de “sin precedentes”, aunque sin detallar cifras específicas. El canciller enfatizó que se aumentará la dureza para frenar el flujo migratorio, que alcanzó las 140.000 personas en mayo, el nivel más alto en casi dos décadas. El acuerdo también establece que los solicitantes de asilo que crucen la frontera serán devueltos rápidamente a México, donde podrán esperar la resolución de sus solicitudes, formalizando así medidas ya aplicadas desde noviembre.
Contexto y antecedentes del conflicto comercial y migratorio
El pulso comenzó el 30 de mayo, cuando Trump anunció un gravamen inicial del 5% sobre todos los productos mexicanos importados a partir del 10 de junio, con incrementos mensuales hasta un 25% en octubre si México no frenaba la migración irregular. Esta estrategia vinculó explícitamente la guerra comercial con la crisis migratoria.
México evita ser “tercer país seguro” pese a endurecimiento de controles
A pesar del aumento en la militarización, México logró evitar que se le imponga la condición de “tercer país seguro”, lo que habría obligado a recibir automáticamente a todos los migrantes que cruzaran hacia EE.UU. para iniciar sus procesos de asilo en territorio mexicano. Esta medida habría colapsado aún más a México, que enfrenta un aumento del 200% en solicitudes de asilo durante los primeros cuatro meses del año, según ACNUR.
Respuesta mexicana ante la crisis migratoria
México y Estados Unidos enfrentan una oleada migratoria proveniente de Centroamérica, donde miles huyen de la pobreza y la violencia. Antes de la amenaza arancelaria, México ya había endurecido su política migratoria, abandonando medidas como la concesión anual de 10.000 permisos de trabajo y residencia a migrantes de las caravanas.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador triplicó las deportaciones en los primeros tres meses de 2019, mostrando un giro hacia una postura más estricta en el control migratorio.
Plan regional para desarrollo y cooperación
El pacto también destaca un plan conjunto entre México, El Salvador, Guatemala y Honduras, con el apoyo de la CEPAL y una inversión de 4.800 millones de dólares de Estados Unidos. Este programa busca fomentar el desarrollo económico en el sur de México y Centroamérica, y es la base sobre la cual López Obrador pretende construir una relación bilateral más equilibrada en materia migratoria.
Sin embargo, los resultados inmediatos del acuerdo parecen centrarse en el control militar y la contención de flujos migratorios.
Impacto económico y comercial del acuerdo bilateral
El acuerdo alivia la presión sobre la economía mexicana, que mostraba signos de agotamiento ante la amenaza de aranceles. Más del 70% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos, y un aumento en los impuestos comerciales habría tenido consecuencias graves, anticipadas por mercados cambiarios y agencias calificadoras.
Para la economía estadounidense también es positivo: el año pasado importó productos por un valor de 346.500 millones de dólares desde México, mientras que vendió mercancías por 265.000 millones.
El gobierno mexicano estaba preparado para responder con aranceles propios, como sobre la carne de cerdo, que afectarían regiones clave en la base electoral de Trump. Además, muchas empresas estadounidenses, especialmente en la industria automotriz, dependen de la manufactura en México para reducir costos.
Una tasa arancelaria inicial del 5% hubiese tenido un impacto limitado, pero su escalada hasta el 25% resultaría perjudicial para ambas economías.





