El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronunció este martes el discurso sobre el Estado de la Unión más largo de la historia, con una duración de 108 minutos, en el que presentó una visión optimista de su segundo mandato, al tiempo que lanzó duros ataques contra los demócratas y su antecesor en la Casa Blanca.
Durante su intervención ante el Congreso en pleno, Trump se atribuyó avances en materia económica, migratoria y de seguridad, asegurando que el país atraviesa una etapa de “transformación sin precedentes” y de crecimiento sostenido que, según él, marca el inicio de una nueva “época dorada”.
🇺🇸🤑Trump: "Estamos ganando tanto dinero que no sabemos qué hacer con él"
— RT en Español (@ActualidadRT) February 25, 2026
Trump defendió su gestión económica, afirmó que EE.UU. "gana tanto dinero que no sabe qué hacer", se atribuyó el descenso de la inflación y abordó las tensiones arancelarias.https://t.co/zha1Zd0ku2 pic.twitter.com/eV1E9Segpe
El mandatario afirmó que Estados Unidos ha recuperado fortaleza, riqueza y liderazgo global, describiendo una nación que —en sus palabras— “encadena una victoria tras otra”, en contraste con lo que calificó como un panorama de crisis heredado de la administración anterior.
Sin embargo, gran parte de su discurso estuvo cargado de exageraciones y afirmaciones que diversos sectores consideran alejadas de los indicadores económicos reales y de los niveles de aprobación presidencial, que se han mantenido estancados en los últimos meses.
Trump no perdió la oportunidad de responsabilizar a los demócratas de lo que definió como años de estancamiento económico, inflación récord, descontrol migratorio, aumento del crimen y deterioro de la seguridad nacional.

Matt Rourke (AP)
Uno de los momentos más tensos de la noche se produjo cuando el presidente hizo referencia indirecta a los magistrados del Tribunal Supremo, institución que recientemente frenó gran parte de su política arancelaria, aunque esta vez mantuvo un tono más contenido que en declaraciones anteriores.
En el ámbito económico, defendió su política de aranceles como una herramienta para proteger la industria estadounidense, pese a las tensiones comerciales que han generado incertidumbre en mercados internacionales.
En materia migratoria, aseguró que su gobierno ha logrado avances históricos en el control de la frontera, insistiendo en que la seguridad nacional es una prioridad absoluta de su administración.
Trump también abordó los conflictos internacionales, destacando lo que describió como una política exterior firme y decidida frente a amenazas globales, particularmente en regiones marcadas por la inestabilidad.
Uno de los puntos más llamativos fue cuando mencionó la lucha contra el narcotráfico, asegurando que su gobierno logró neutralizar a uno de los líderes criminales más peligrosos del mundo, sin mencionar directamente su nombre.
El presidente vinculó este hecho con una ofensiva más amplia contra el crimen organizado, presentándolo como una muestra de la eficacia de sus fuerzas de seguridad y de su estrategia internacional.

Kevin Lamarque (REUTERS)
A lo largo del discurso, recurrió en varias ocasiones al simbolismo histórico, evocando la próxima conmemoración del 250 aniversario de la independencia estadounidense como prueba del carácter excepcional del país.
Trump cerró su intervención reiterando que Estados Unidos atraviesa un renacimiento económico y social bajo su liderazgo, pese a las críticas internas y a los desafíos políticos que enfrenta de cara a las próximas elecciones de medio mandato.
Aunque sus seguidores celebraron el mensaje como una defensa firme de su gestión, sectores opositores y analistas señalaron que el discurso estuvo marcado por medias verdades y un tono confrontacional que profundiza la polarización política.
El histórico mensaje dejó claro que Trump mantiene su estilo combativo y su narrativa de éxito absoluto, incluso en medio de un contexto nacional e internacional cargado de tensiones y desafíos.
Con información de elpais.com y actualidad.rt.com

