Bartolo García
El ingeniero Teodoro Tejada, expresidente del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), afirmó que el expresidente Danilo Medina ha mentido al país en relación con la supuesta sobrevaluación del proyecto de la Presa de Monte Grande.
Tejada explicó que el primer contrato para la construcción de la obra, firmado el 20 de julio de 2009, establecía un monto de 354 millones de dólares, cifra que dista considerablemente de los valores que hoy se presentan como costo original del proyecto.
A su juicio, se ha creado una narrativa distorsionada que no toma en cuenta los cambios estructurales y técnicos que se introdujeron con el paso del tiempo y que influyeron directamente en el aumento de la inversión.
El ingeniero destacó que la Presa de Monte Grande es una infraestructura de carácter regional que impactará positivamente a las provincias de Barahona, Pedernales, Bahoruco e Independencia.
Señaló que el proyecto permitirá irrigar alrededor de 800 mil tareas agrícolas, fortalecer el acueducto múltiple, generar energía limpia y mejorar la calidad de vida de miles de familias del suroeste del país, incluyendo beneficios indirectos para la provincia de Azua.
Por esta razón, Tejada insistió en que la culminación de la obra es urgente y estratégica para el desarrollo económico, social y productivo de toda la región.
Recordó que el 3 de abril de 2018, durante la administración de Medina, se firmó un contrato con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) por un monto de 249.6 millones de dólares, correspondiente al tercer componente del proyecto.
Sin embargo, sostuvo que ese tramo de la obra apenas alcanzó alrededor de un 40 % de ejecución, lo que contribuyó a retrasos y ajustes posteriores.
Tejada calificó como una “utopía” las afirmaciones que sitúan el costo del proyecto en cifras cercanas a los 900 millones de dólares, argumentando que dichas estimaciones no reflejan con precisión el proceso técnico real.
Explicó que desde el inicio no se contaba con un diseño definitivo, lo que obligó a realizar modificaciones importantes en la planificación de la presa.
Entre esos cambios mencionó la reubicación del eje del embalse, lo que incrementó en más de 100 metros cúbicos la capacidad de almacenamiento de agua.
También citó como factores de aumento de costos la relocalización de comunidades completas, la incorporación de componentes de acueducto y la construcción de dos centrales hidroeléctricas.
De acuerdo con Tejada, estas ampliaciones estuvieron amparadas en marcos legales vigentes y respondieron a necesidades técnicas que no habían sido contempladas en los estudios preliminares.
A su entender, presentar esos ajustes como simples sobrevaluaciones es una forma de desinformar a la población sobre la complejidad de un proyecto de infraestructura de gran escala.
El exdirigente gremial insistió en que la discusión pública debe centrarse en concluir la presa con transparencia y eficiencia, en lugar de manipular cifras para fines políticos.
Finalmente, Tejada reiteró que Monte Grande es una obra clave para el desarrollo hídrico y energético del país, y que su culminación debe asumirse como una prioridad nacional más allá de debates partidarios.

