Juan T H: Un llamado urgente a la transformación política en República Dominicana
Como bien expresó el cantautor catalán Joan Manuel Serrat, “sería fantástico que no perdiesen siempre los mismos y que heredasen los desheredados. Sería fantástico que ganara el mejor y que la fuerza no fuera la razón”. Esta frase cobra especial relevancia al analizar la realidad política dominicana actual.
El fin del dominio del PLD: un deseo de cambio para el pueblo dominicano
Sería un cambio histórico que el pueblo dominicano decidiera definitivamente sacar del Palacio Nacional al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y a sus representantes corruptos. La esperanza de instaurar en el país un verdadero “paraíso terrenal” está latente entre la ciudadanía que clama por justicia y transparencia.
Las urnas deberían llenarse de votos de la oposición para poner fin a esta pesadilla morada que solo genera costos económicos y sacrificios sociales, enriqueciendo a un grupo político insaciable, comparado con los mafiosos de la historia. Sin duda, sería un gesto de humanidad y justicia social.
Unidad opositora: la clave para derrotar al PLD
Es imperativo que líderes como Hipólito Mejía y Luis Abinader se unan para realizar una convención libre y democrática. En ella, quien gane debe recibir el respaldo incondicional de todos, garantizando la unidad del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y de toda la oposición, única vía segura para lograr el triunfo electoral.
Los políticos, verdaderos amantes de la paz y la patria, deben dejar de lado intereses partidarios o personales y priorizar el bienestar del país. La República Dominicana enfrenta una crisis profunda marcada por la inseguridad ciudadana, el narcotráfico, el sicariato, la corrupción y la impunidad, problemas agravados por la gestión del PLD.
Propuestas para un gobierno de transición y una sociedad civil activa
Una propuesta concreta para un gobierno de transición debe ser elaborada y respaldada por figuras destacadas como Guillermo Moreno, Minou Tavárez Mirabal, Hipólito Mejía, Eduardo Estrella, Luis Abinader, Max Puig y los líderes principales de la llamada “sociedad civil”. Juntos, deberían salir a las calles a buscar el apoyo ciudadano para las próximas elecciones.
Así como “sería fantástico que todos fuéramos hijos de Dios”, también es imprescindible que los ciudadanos tomen conciencia sobre las causas de su pobreza, marginalidad y abandono. Deben rechazar la política clientelar y paternalista que ofrece prebendas a cambio del voto, porque la dignidad no tiene precio.
Seguridad y dignidad: derechos fundamentales para todos los dominicanos
Sería ideal poder caminar por las calles del país sin miedo, sentirse seguros en cualquier lugar, incluso en el propio hogar. Sin embargo, la realidad es otra: la delincuencia y la corrupción han arrebatado la tranquilidad ciudadana, convirtiendo las calles en territorios dominados por el miedo.
Es necesario dejar atrás la época en que se engañaba al pueblo con falsas promesas y manipulaciones. La sociedad dominicana merece un país distinto, inclusivo y justo, donde el crecimiento económico beneficie a toda la población, no solo a unas pocas familias ni a una élite política corrupta.
Compromiso social de los líderes: un llamado a la acción
Los dirigentes políticos, sindicales, empresariales, comunitarios, religiosos y profesionales deben asumir un compromiso real con el desarrollo del país. Como dice Serrat, tienen que “servir para algo”, empujando el carro de la historia hacia el progreso y no quedarse en su “zona de confort” mientras la nación se desmorona.
Este llamado a la unidad, la ética y el patriotismo es fundamental para construir una República Dominicana más justa y próspera. Sin duda, sería fantástico lograrlo. Un verdadero gesto de urbanidad y amor por la patria.





