¿Qué futuro electoral le espera al Partido Revolucionario Moderno (PRM) en 2024?
Las posibilidades del Partido Revolucionario Moderno (PRM) de ganar las elecciones presidenciales del próximo año son, en solitario, prácticamente nulas. Sin embargo, unido a otras fuerzas políticas y sociales, sus opciones aumentan considerablemente. Para lograrlo, el PRM necesita demostrar una voluntad firme y un desprendimiento estratégico, algo que por ahora no se observa claramente.
Es probable que el curso de los acontecimientos obligue a su liderazgo a impulsar un potente “frente antipeledeísta”, capaz de posicionar al partido a las puertas del Palacio Nacional. Esta alianza sería clave para enfrentar al dominante Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y sus estructuras.
El Partido Reformista Social Cristiano y su desafío electoral
En cuanto al Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), sus perspectivas de aumentar su representación congresual y municipal son igualmente desfavorables. Más bien, corre el riesgo de perder la cuota de poder que aún mantiene.
Por esta razón, el PRSC está obligado a pactar con el PRM en lugar de acercarse al PLD o a grupos oficialistas, que podrían aniquilarlo políticamente. La unidad opositora se presenta como la única vía para preservar y fortalecer su espacio en el escenario político nacional.
¿Puede el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) recuperar terreno?
Respecto al Partido Revolucionario Dominicano (PRD), las posibilidades de victoria electoral son casi nulas. Actualmente, el PRD funciona como un partido bisagra, con tendencia a desaparecer tras las elecciones.
Bajo la dirección de Miguel Vargas, el PRD permanece fuertemente ligado al PLD, actuando como una suerte de “garrapata” que se beneficia económicamente. Sin embargo, si el PRD logra liberarse de esta influencia, podría tener un futuro prometedor.
Como ha señalado Guido Gómez Mazara, la clave está en reunificar a la familia perredeísta, sin que figuras como Hipólito Mejía o Luis Abinader abandonen el PRM, que ya es la primera fuerza opositora. Esta reunificación podría permitir al PRD recuperar parte de su prestigio histórico y alcanzar entre un 10% y 15% de apoyo en próximas elecciones.
Con las actuales autoridades, el PRD apenas llegaría al 2% o 3%, muy lejos de su potencial. La gestión de Vargas Maldonado, respaldada por el PLD, no es parte de la solución sino del problema que afecta al partido.
El impacto del gobierno en la crisis del PRD
El gobierno ha hecho todo lo posible para mantener al PRD secuestrado y debilitado, impidiendo la democracia interna. Cerca de 40 sentencias y resoluciones del Tribunal Superior Electoral han servido para dividir al PRD, transformándolo en una entidad política sin fuerza real, lejos de ser “el partido del pueblo y de la libertad”.
Rescatar al PRD sería altamente beneficioso para la oposición y contribuiría decisivamente a sacar al PLD del poder, una acción que muchos consideran un acto patriótico.
El rol de los partidos minoritarios en las elecciones
¿Qué posibilidades tienen los partidos minoritarios o emergentes en este proceso electoral? Desde una perspectiva realista, sus opciones son prácticamente inexistentes si continúan aislados, atomizados y desconectados de la dinámica política principal.
Estos partidos deben priorizar el sentido práctico sin abandonar sus ideales, entendiendo que este no es su momento para brillar en solitario. Actualmente, ni siquiera registran cifras significativas en las encuestas.
Para avanzar, necesitan pactar con sectores de “la derecha” y grupos tradicionales, aunque sean parte del “modelo corrupto” y “criminal” que critican. La política, en esencia, es cuestión de realismo y estrategia, no solo de afinidad personal o ideológica.
Unidad opositora: la clave para derrotar al PLD
Los ciudadanos y fuerzas políticas cansados de la hegemonía del PLD y de una posible dictadura constitucionalizada están obligados a buscar la unidad. No hay excusas válidas para la división.
La prioridad hoy es sacar al PLD del poder. La diferencia ideológica o sistémica debe quedar en segundo plano. Quienes no contribuyan a esta alianza están, sin saberlo, favoreciendo que el PLD, bajo Danilo Medina, Leonel Fernández o cualquier otro líder, se mantenga indefinidamente en el Palacio Nacional.





