¿Por qué el béisbol de Japón no contrata receptores hispanos?

Wilín Rosario

Desde que comenzó a operar en 1955, la Liga de Béisbol de Japón ha contratado 272 jugadores hispanos, pero con una particularidad, ninguno de la posición receptor.

La razón para que los japoneses no contraten jugadores hispanos para estar detrás del plato, a pesar de su gran calidad, es la barrera  idiomática.

El cátcher tiene que estar en comunicación constante con los lanzadores y pendiente de la ubicación de los demás jugadores en el terreno de juego.

El asunto del idioma es tan fuerte, que tampoco ningún receptor estadounidense ha podido dar la talla, aunque se han hecho algunos experimentos que no han pasado de ser un natimuerto.

En 1978 el conocido Adrian Garrett, quien jugó para las Águilas Cibaeñas y las Estrellas Orientales, firmó para las Carpas de Hiroshima para ponerse los aperos, pero a los pocos partidos detrás del plato tiró la toalla.

Cuando le preguntaron a Garrett la razón  de su fracaso, respondió que la barrera idiomática resultó ser demasiado difícil de superar.

“Las señas se vivían cruzando y terminé recibiendo lanzamientos que no había solicitado”, explicó el fornido jugador.

Para la temporada de 2018 los Tigres de Hanshin firmaron al receptor dominicano Wilín Rosario, pero con la condición de jugar en la primera base, aunque tenía experiencia de Grandes Ligas detrás del plato.

El primer latino firmado para jugar en Japón fue el cubano Roberto “Chico” Borbón en el mismo año que inició 1955, y ya suman 32  los salidos de las mayores de las Antillas.

República Dominicana es el país con la mayor cantidad de jugadores que han pasado por la pelota japonesa con un total de 129, siendo los dos primeros Julio “Sijo” Linares y José Vidal Nicolás, ambos  en el año 1971.

Venezolanos han jugado 48 en la liga asiática, desde que el segunda base  Robert “Bobby” Marcano se convirtió en el primero.

De Puerto Rico han desfilado 31 jugadores, correspondiendo abrir la puerta al jardinero Arturo López, quien también vistió la franela de las Águilas Cibaeñas.

Una veintena de peloteros mexicano ha pasado por las Grandes Ligas de Japón, desde que el jardinero José Tolentino hizo su debut.

Desde Panamá han sido importados ocho jugadores, correspondiendo ser el primero el inicialista Dave Roberts.

Nicaragua tiene dos representaciones y han sido David Green y Vicente Padilla, quienes hicieron un poco de ruido por las Grandes Ligas de los Estados Unidos.

Jolbert Cabrera jugador del cuadro y los jardines, ostenta la única representación colombiana en la pelota de Japón.

La lista se cierra con España, que tiene un representante en el lanzador Danny Díaz.

Para la temporada del 2000 los Dragones de Chunichi firmaron al australiano Dave Nilson y en los entrenamientos lo pusieron en un juego detrás de la receptoría, el resultado fue tan desastroso que lo dejaron en libertad.

Si juega en la receptoría y es firmado por un equipo de Japón, apréndase la expresión “Sayonara” que probablemente la escuchará muy pronto.

Por Tuto Tavárez

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