Palabras de Miguel Ceara-Hatton en la Presentación del Movimiento Ciudadanos y Ciudadanas por la Democracia

Miguel Ceara Hatton.

El Jacaguero

SANTO DOMINGO, RD.- Señores y señoras miembros de la Prensa Nacional

Señores y señoras miembros del  Movimiento Ciudadanos y Ciudadanas Por la Democracia

Miguel Ceara-Hatton

Permítanme iniciar estas palabras en el día de hoy, citando aun pastor luterano alemán Niemöller quien murió en 1984 y que fue autor de un escrito titulado “Cuando los nazis vinieron por los comunistas”, que trata acerca de las consecuencias de no ofrecer resistencia a las dictaduras en los primeros intentos de establecerse:

“Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,

guardé silencio,

porque yo no era comunista.”

“Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,

guardé silencio,

porque yo no era socialdemócrata.”

“Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,

no protesté,

porque yo no era sindicalista”.

“Cuando vinieron a llevarse a los judíos,

no protesté,

porque yo no era judío”.

“Cuando vinieron a buscarme,

no había nadie más que pudiera protestar”

Repito

“Cuando vinieron a buscarme,

no había nadie más que pudiera protestar”.

Estas ideas de Niemöller reflejan en parte las preocupaciones que han motivado al Movimiento de Ciudadanos y Ciudadanas por la Democracia que observa un proceso creciente de concentración de poder económico, político y social y que tiene como contraparte una pérdida de derechos ciudadanos.

Se han roto los contrapesos de la democracia dominicana y un grupo corporativo con una lealtad endogámica y con un manejo desechable y clientelar la población se ha apoderado del poder político.

¿Qué significa la lealtad endogámica? que los políticos del partido oficial tienen en la práctica una patente de corso para hacer y deshacer, para enriquecerse de forma ilícita con los recursos públicos y saben con certeza que cuentan con la garantía plena de que el sistema político los protege. Su lealtad es al partido corporación, a la corporación PLD y no a la población ni al desarrollo humano.

Por eso hacen un uso desechable de la población y se trafica con su pobreza, en las elecciones, cada 4 años. Repartiendo los bienes públicos, bacheando calles, comprando conciencias, amenazando e intimidando a la población.

Esta forma de hacer política destruye el Estado de derecho, porque es dar como favores lo que a la ciudadanía le corresponde como derechos. Pero aún peor se ha segregado la sociedad dominicana.

Por una parte está la gente de primera, que son los miembros y allegados al partido oficial, del partido corporación, quienes tienen todos los privilegios, se apropian de los bienes públicos violando la ley y no les pasa nada. Por otro lado, están la gente sencilla de a pie, que en esta absurda realidad dominicana son la gente de segunda.

 

¿Que opinas sobre esto?