Los recortes en publicidad oficial y la transformación de la industria golpean a cientos de periodistas en México
Por LUIS PABLO BEAUREGARD
México.- En las oficinas de comunicación de diversas Secretarías de Estado mexicanas, una pila de presentaciones de medios impresos, digitales y radiofónicos refleja la feroz competencia por acceder al jugoso presupuesto de publicidad oficial. Estos documentos detallan tirajes, audiencias en redes sociales y alcance de publicaciones pequeñas y grandes, todas con la esperanza de obtener una parte del pastel publicitario del Gobierno mexicano.
Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto (2012-2018), el gasto en publicidad oficial alcanzó los 60.000 millones de pesos (cerca de 3.000 millones de dólares), según la Secretaría de la Función Pública (SFP). Sin embargo, el presupuesto para publicidad del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador en 2019 se redujo a aproximadamente 4.200 millones de pesos (222 millones de dólares), una cifra que aún resulta vital para mantener a flote a varias redacciones en medio de la crisis que atraviesa la industria mediática.
El impacto en medios tradicionales: El Universal y Televisa
Uno de los periódicos más leídos del país, El Universal, con un tiraje diario de 119.000 ejemplares y 16 millones de usuarios únicos en Internet (febrero, Comscore), ofrece a funcionarios de Morena servicios como cursos de media training, reportajes y encuestas personalizadas. En 2018, este diario recibió 313 millones de pesos (16,5 millones de dólares) en publicidad oficial, posicionándose entre los cinco medios más beneficiados por el gasto gubernamental.
En contraste, Televisa, el gigante televisivo encabezado por Emilio Azcárraga, fue el mayor receptor de fondos públicos durante el sexenio priista, acumulando al menos 9.900 millones de pesos (530 millones de dólares) en seis años. En 2018, consiguió alrededor de 1.200 millones de pesos (63,5 millones de dólares), cifra que supera ampliamente la inversión de López Obrador para construir cuatro hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La publicidad oficial representó para Televisa entre el 7,9% y el 9,6% de sus ventas netas en 2016 y 2017, respectivamente, evidenciando la dependencia financiera que tenían varios medios del presupuesto público.
Desplome y despidos masivos en la prensa mexicana
Durante los primeros meses de 2019, la relación entre medios y Gobierno mostró tensiones inéditas. En un contexto de austeridad y reducción de la inversión en comunicación social, muchas redacciones enfrentaron despidos masivos.
El caso emblemático fue el de Huffington Post México, cuya versión local cerró abruptamente el 8 de marzo de 2019. Quince periodistas fueron despedidos sin previo aviso por Grupo Imagen Multimedia, consorcio que lanzó esta plataforma en 2016. Los afectados denunciaron la falta de pago de liquidaciones y documentaron su despido en redes sociales, viralizando su situación durante el Día Internacional de la Mujer.
Grupo Imagen, uno de los mayores receptores del presupuesto oficial durante el PRI, recibió en años recientes más de mil millones de pesos para su periódico Excélsior y su canal Imagen Televisión. Sin embargo, tras la derrota electoral del PRI en 2018, el grupo implementó un plan de recortes que incluyó la eliminación de más de 400 empleos, el 25% de su plantilla.
La influencia del dinero público en la línea editorial
La investigadora Justine Dupuy, del centro Fundar, advierte que la dependencia de la publicidad oficial genera una relación perversa entre el poder y los medios. “Los medios no tienen colores políticos, sino que cambian sus colores según quién les da el dinero”, señala.
Por su parte, la consultora en recursos humanos Mayalen Elizondo describe la situación como “nada normal” y alerta sobre la tormenta perfecta que atraviesa la industria: la reducción del gasto público junto con la caída de la inversión privada en publicidad. Esta combinación ha dejado a numerosos periodistas y editores sin empleo y con pocas oportunidades laborales.
Reestructuración y crisis en los grandes medios
El propio El Universal ha tenido que ajustar su plantilla, con despidos que alcanzaron a periodistas, administrativos y personal de imprenta. David Aponte, director editorial, atribuye estos recortes a la reconversión digital iniciada en 2018 y no directamente a la reducción en la publicidad gubernamental.
Esta crisis de los medios mexicanos se agrava por la opacidad en la información oficial. Según Carlos Bravo Regidor, coordinador del posgrado en Periodismo del CIDE, esta falta de transparencia es deliberada en una industria que paradójicamente exige rendición de cuentas.
Publicidad oficial en 2019: ¿reducción real o maquillaje?
El Gobierno de Morena anunció una inversión de 4.258 millones de pesos (225 millones de dólares) para publicidad oficial en 2019, un 30% más que lo asignado por Peña Nieto en 2018. Esto ha generado críticas, dado que durante la campaña López Obrador prometió recortar a la mitad este gasto.
El Ejecutivo defiende que, pese al incremento presupuestal, el gasto representa una reducción significativa frente a los más de 8.900 millones de pesos que el PRI destinó en 2018. No obstante, expertos como Dupuy advierten que los lineamientos publicados en enero solo aplican al Gobierno federal y que los 32 gobiernos estatales continúan manejando sus propios recursos publicitarios sin regulación clara.
La necesidad de una ley que regule la publicidad oficial
Desde hace un año, una propuesta de Ley de Comunicación Social permanece estancada. Esta norma buscaría establecer criterios claros para asignar publicidad oficial y fomentar la transparencia, incluyendo la medición independiente de audiencias por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Sin embargo, esta iniciativa no ha avanzado, dejando intacta la problemática relación entre poder político y medios.
Casos como el pago de 4,9 millones de pesos de la Secretaría de Cultura a Grupo Radio Fórmula en 2018 o el contrato del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) con el periódico Milenio por cápsulas promocionales evidencian la falta de claridad en el manejo de recursos públicos.
Un reflejo de la crisis: el caso de EL PAÍS México
Durante el sexenio de Peña Nieto, EL PAÍS recibió un total de 5.626.000 pesos en publicidad oficial, una mínima fracción del gasto público destinado a medios. En 2018, esta cifra se redujo a 243.000 pesos. Este ejemplo ilustra la magnitud de la concentración de recursos en unos pocos medios y la precariedad que enfrentan otros en un escenario mediático cada vez más complejo.
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Para conocer más detalles sobre esta crisis y la relación entre medios y poder en México, visita la fuente original: elpais.com







