Reflexiones sobre la Sexualidad y la Naturaleza desde la Experiencia Personal de Juan T H
Juan T H comparte su visión sobre la sexualidad, basada en décadas de experiencia y en su rol como padre de siete hijos. Su relato invita a reflexionar sobre los cambios sociales en torno a la homosexualidad y la heterosexualidad, así como sobre el respeto y la libertad individual.
Una Mirada al Pasado: La Sexualidad en su Barrio
Cuando Juan T H nació, hace ya muchos años, era poco común encontrar personas homosexuales en su barrio. La homosexualidad y la diversidad sexual eran temas prácticamente invisibles y no se hablaba de ellos. Solo en su adolescencia tuvo conocimiento de su existencia, aunque sin darle mayor importancia. Esta realidad se mantuvo hasta que se convirtió en padre de siete hijos: cuatro varones y tres mujeres.
En su familia nunca se abordó la “preferencia sexual”. Juan optó por dejar que la sexualidad de sus hijos fluyera con libertad, sin imponer etiquetas ni prejuicios. Este enfoque refleja una actitud abierta, aunque basada en una visión tradicional de la naturaleza.
La Naturaleza y la Procreación: Una Creencia Firme
Juan sostiene que la naturaleza es sabia al concebir la procreación entre un hombre y una mujer. Según él, esta unión permite la continuidad de la raza humana, acompañada de sentimientos profundos como el amor, el placer y la solidaridad. Además, destaca que estas relaciones generan trabajo, riqueza y avances científicos que prolongan la vida.
Esta perspectiva reafirma su convicción sobre la heterosexualidad como base natural y esencial para la humanidad.
De lo “Raro” a la “Moda”: La Evolución Social de la Homosexualidad
En el pasado, la homosexualidad era considerada “rara”. Hoy, según Juan, se ha convertido en una “moda” promovida por medios de comunicación como símbolo de tolerancia, libertad y democracia. Aunque reconoce estar desfasado y ser un hombre con ideas anticuadas, expresa su deseo de que la homosexualidad no se convierta en ley, prefiriendo la compañía femenina.
Para ilustrar su postura, cita a Mario Benedetti: “una mujer desnuda y en lo oscuro es una vocación para las manos, para los labios es casi un destino y para el corazón un despilfarro…” Esta poesía refleja su admiración por la feminidad y el misterio que la rodea.
Respeto y Libertad: Valores Fundamentales
Juan aclara que no tiene prejuicios y que cada persona es dueña de su cuerpo y su vida, siempre que no dañe a otros. Reconoce que la homosexualidad ha existido siempre y que, aunque fue perseguida en el pasado, esos tiempos han sido superados en gran medida.
Su aprendizaje fundamental fue respetar y valorar a las personas no por su color de piel, religión, ideología o preferencia sexual, sino por su condición humana. En sus palabras, eso es lo que realmente importa.
Orgullo Personal y Consecuencias de la Paternidad
Mientras respeta el orgullo de quienes se identifican como homosexuales, Juan se siente orgulloso de su heterosexualidad y del amor que siente por las mujeres. Destaca que la experiencia de ser padre, algo que no puede lograr una persona homosexual o lesbiana, le aportó una satisfacción indescriptible y lo hizo sentirse más hombre, más humano y en sintonía con la naturaleza.
Finalmente, reafirma su postura liberal y su defensa del libre albedrío: “¡Prohibido prohibir! Haga usted lo que quiera con su cuerpo y con su mente, y déjeme a mí hacer lo mismo”.





