OMS tiene “imperativo moral” de adoptar la reducción del daño causado por el tabaco, señala reporte

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El último reporte de El estado mundial de la reducción del daño causado por el tabaco (GSTHR, por sus siglas en inglés), de la organización Knowledge Action Change (KAC), señala que la Organización Mundial de la Salud OMS tiene la política de control de tabaco congelada en el tiempo.

El informe sostiene que la actual implementación de la Convención Marco sobre el Control del Tabaco (CMCT) es un fracaso global de salud pública. Vigente desde 2005, cuando había más de 1,100 millones de fumadores en todo el mundo, la CMCT estableció los principios para el control del tabaco a nivel global para reducir la muerte y enfermedad causadas por fumar.

En el 2021, hay 1,100 millones de fumadores en todo el mundo y 8 millones de muertes relacionadas con el fumado cada año. Se anticipa, además que el número de fumadores aumente y se establece que el número de enfermedades relacionadas con el fumado supere los 1,000 millones este siglo.

Sin embargo durante la novena reunión de la Conferencia de las Partes (COP9) para la CMCT, que se realizó de manera virtual del 8 al 13 de noviembre y que es financiada por los contribuyentes, se operó bajo condiciones de secretismo y hermetismo que son comparables a las del Consejo de Seguridad de ONU y que dejan de lado la consideración de evidencia científica de alternativas de reducción de daño.

Reducción de daño por tabaco

En el reporte se señala que los dispositivos de vapeo, snus, bolsas de nicotina y los productos de tabaco calentado son significativamente más seguros que los cigarrillos, ya que suministran nicotina sin combustión. Esto le permite a la gente, que no puede o no desea dejar de usar nicotina, dejar el fumado mortal y cambiar. Justo mientras los delegados en la COP26 discutieron la urgente necesidad mundial de detener la combustión de combustibles fósiles, ya existe también la tecnología para garantizar el final de la era de combustión del tabaco.

“La reducción del daño causado por el tabaco ofrece nuevas rutas de escape para fumadores adultos. En la COP, las delegaciones de los gobiernos deben retomar el control y evitar enrumbarse hacia una prohibición total de la nicotina, la cual vería a muchos regresar al fumado y a millones más a nunca dejarlo”, afirmó el profesor Gerry Stimson, director de KAC.

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Algunas Partes en la CMCT, como el Reino Unido y Nueva Zelanda, ha introducido políticas para la reducción del daño causado por el tabaco de manera exitosa junto con sus regímenes del control del tabaco y han visto marcadas disminuciones en las tasas del fumado. Cuando se les suministra información precisa sobre el riesgo comparativo, muchos fumadores hacen el cambio: a nivel mundial, el GSTHR estimó que, en 2020, 98 millones de personas en todo el mundo estaban utilizando productos de nicotina más seguros.

La reducción del daño está integrada en la respuesta de la OMS al uso de drogas y al VIH/SIDA. Explícitamente se nombra con el tercer pilar del control del tabaco junto con la reducción en la oferta y la demanda en la CMCT.

Sin embargo, la OMS se ha mantenido opuesta de manera implacable a la reducción del daño causado por el tabaco y cada vez más es vista por haber supervisado “una expansión de la misión” que ahora ve el control internacional del tabaco establecer su posición en la prohibición del tabaco en todas sus formas.

Knowledge Action Change (KAC) es una organización que se centra en la reducción de daños como una estrategia clave de salud pública. La reducción de daños se refiere a las políticas, regulaciones y acciones que se centran en reducir los riesgos para la salud, generalmente proporcionando formas más seguras de productos peligrosos o fomentando comportamientos menos riesgosos.

El informe concluye con una serie de recomendaciones, parte de ellas que las Partes de la CMCT deben presionar para tener más discusiones con base en evidencia, convocando al más amplio conocimiento científico, clínico y epidemiológico sobre los productos de nicotina más seguros y la reducción del daño causado por el tabaco.

“La lucha por reducir ocho millones de muertes asociadas al fumado por año ahora está socavada de manera activa por la OMS y el establecimiento del control del tabaco internacional. Juntos, están librando la última guerra contra la industria del tabaco—para distraer la atención de la evidencia de que los productos de nicotina más seguros pueden contribuir de manera significativa a reducir el número de muertes”, manifestó Harry Shapiro, autor del informe.