Rómulo Roux, candidato del partido del expresidente Ricardo Martinelli, denuncia irregularidades y rechaza resultados electorales
El PRD recupera la presidencia de Panamá tras una ajustada votación
En las elecciones presidenciales de este domingo en Panamá, el poder de la política tradicional se impuso frente al auge de candidaturas independientes. Con casi el 95% de los votos escrutados, el Partido Revolucionario Democrático (PRD) estuvo a punto de regresar al poder tras una década. El candidato perredista, Laurentino “Nito” Cortizo, lideraba con un 33% de los votos, seguido muy de cerca por Rómulo Roux (Cambio Democrático – CD), con un 31%, y el independiente Ricardo Lombana, que obtuvo el 20%.
Mientras tanto, el oficialista José Isabel Blandón quedó relegado al cuarto lugar con apenas el 10%, afectado por la baja popularidad del presidente saliente, Juan Carlos Varela. La participación electoral superó el 70%, manteniendo la tradición de alta movilización ciudadana en la joven democracia panameña.
Rómulo Roux denuncia irregularidades y anuncia impugnación
El resultado confirma la hegemonía de los partidos tradicionales en Panamá por al menos cinco años más, dejando en segundo plano el crecimiento de candidaturas independientes, salvo la destacada excepción de Lombana. Sin embargo, la estrecha diferencia ha abierto la puerta a posibles impugnaciones.
Rómulo Roux, aún con un 10% de votos por contar, declaró: “No aceptaremos ningún resultado hoy. El margen es demasiado estrecho y hemos recibido reportes de irregularidades. Esperaremos el 100% de las actas”. Esto anticipa tensiones en los próximos días, con el Tribunal Electoral -una institución clave y respetada en Panamá- bajo presión, que hasta ahora no ha proclamado ganador a Cortizo, a la espera de un escrutinio completo.
Contexto político y perfil de los candidatos
Las encuestas previas situaban a Laurentino Cortizo, empresario de 66 años, como claro favorito para la presidencia de este país centroamericano de cuatro millones de habitantes. Sin embargo, el margen de victoria fue mucho más ajustado de lo previsto.
Rómulo Roux, abogado de 54 años y heredero político del expresidente Ricardo Martinelli, mantuvo un fuerte apoyo, especialmente en la capital y el área metropolitana, donde su partido conserva un sólido arraigo entre las clases populares. Por su parte, Cortizo dominó las provincias rurales y las comarcas indígenas, donde la maquinaria electoral del PRD, el partido con más afiliados, mostró su mayor fuerza.
Los partidos y su influencia en el panorama político panameño
El PRD, fundado por el general Omar Torrijos (1968-1981), es uno de los tres grandes partidos políticos en Panamá, junto con el Partido Panameñista de Varela y Cambio Democrático, la plataforma de Martinelli. Aunque el PRD se define como socialdemócrata y forma parte de la Internacional Socialista, las ideologías en Panamá son flexibles y en gran medida subordinadas a la personalidad de los candidatos y sus estrategias.
El politólogo Orlando Pérez, vicedecano de la Facultad de Artes, Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Millersville (Pensilvania), señala que “el PRD no se puede catalogar estrictamente como socialdemócrata o de centroizquierda”. En este escenario, donde solo uno de los siete candidatos se declara abiertamente de izquierdas, el eje ideológico tradicional tiene poca influencia real en el voto.
El modelo económico y los desafíos del próximo gobierno
El cambio de gobierno no implicará un giro significativo en el modelo de desarrollo panameño, que seguirá basado en su estratégica ubicación geográfica y en la atracción de capital extranjero mediante incentivos fiscales para multinacionales. Panamá continúa siendo un nodo logístico clave entre los océanos Atlántico y Pacífico.
Retos sociales y económicos
El próximo presidente enfrentará dos grandes desafíos: reducir la desigualdad social y combatir la corrupción, dos problemas que han marcado la agenda ciudadana. Panamá es uno de los cinco países más desiguales del mundo, pese a su robusto crecimiento económico con una expansión media cercana al 7% anual en la última década.
La distribución de la riqueza ha sido desigual: el 10% más rico gana hasta 35 veces más que el 10% más pobre. Mientras la capital y la zona del Canal concentran altos ingresos, las áreas rurales sufren niveles de pobreza comparables a los de países vecinos. Además, la inflación ha impactado el costo de vida, especialmente para las clases bajas y medias.
Como señala Edelweiss Serrano, de 51 años y votante de Lombana en San Miguelito, “en estas zonas hay poco trabajo formal y mucha gente trabaja en la economía informal”. Datos oficiales confirman que casi la mitad de los trabajadores panameños carecen de contrato laboral.
La corrupción, un clamor ciudadano
La percepción de corrupción ha aumentado durante el mandato de Varela. Rodolfo Villar, vecino de San Miguelito, expresó: “Si con Martinelli nos fue mal, con Varela ha sido peor”. A pesar de las dificultades económicas, muchos siguen confiando en el PRD. Villar sostiene que “cuando gobiernan, a la gente le va mejor”.
Ahora, la responsabilidad recae en Laurentino Cortizo, quien -a pesar de las posibles impugnaciones- asumirá la presidencia el próximo 1 de julio y deberá demostrar que puede estar a la altura de las expectativas ciudadanas.





