Bartolo García
La Reforma Laboral que se discute en el país desde 2013 ha sido motivo de debate entre los distintos actores del ámbito productivo y social, en un proceso que, según el Movimiento Sindical Dominicano, no fue impulsado por los trabajadores, sino por sectores empresariales bajo el argumento de modernizar el marco normativo.
La Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS) sostiene que la iniciativa surgió con la premisa de actualizar el Código Laboral para adecuarlo a nuevas dinámicas económicas, aunque advierte que detrás de esa narrativa podrían existir intenciones de reducir derechos adquiridos.
El movimiento sindical afirma que ha participado de manera responsable en el proceso, integrando la mesa tripartita que ha sostenido más de cien reuniones durante dos períodos del expresidente Danilo Medina y en los primeros años del mandato del presidente Luis Abinader.
Según el documento firmado por la Comisión Negociadora de la CNUS, los representantes sindicales han cedido en aspectos procesales, en flexibilización de jornadas y en temas administrativos, con el objetivo de contribuir a un consenso nacional.
No obstante, la organización señala que estos gestos no han sido suficientes para convencer a sectores empresariales que, a su juicio, continúan promoviendo propuestas orientadas a modificar derechos laborales fundamentales.
En particular, el debate en torno a la cesantía o prestaciones laborales ha concentrado la atención pública, convirtiéndose en uno de los puntos más controversiales dentro de la discusión legislativa.
El sindicato sostiene que el anteproyecto enviado por el Poder Ejecutivo no incluye modificaciones a la cesantía, pero denuncia que algunos sectores en el Congreso han retrasado su aprobación pese a que el texto lleva más de un año y siete meses en discusión.
Asimismo, cuestiona el rol de legisladores que, según indica, han logrado frenar el avance del proyecto, aun cuando se trata de un grupo minoritario dentro del órgano legislativo.
La CNUS entiende que el Código de Trabajo vigente desde 1992 ha acompañado el crecimiento económico del país durante más de tres décadas, período en el que la economía dominicana ha mostrado avances sostenidos.
En ese contexto, el movimiento sindical plantea que, si no existe voluntad de respetar el texto consensuado, se considere retirar la reforma y mantener el código actual sin modificaciones.
Como parte de sus acciones, la organización anunció jornadas de movilización en distintas regiones del país, iniciando en la zona Sur y continuando en el Este y el Norte en las próximas semanas.
Estas actividades culminarían con la propuesta de un gran evento nacional frente al Congreso, donde se demandará una definición clara sobre el futuro de la reforma laboral.
El documento fue firmado por Rafael “Pepe” Abreu, presidente de la CNUS; Eulogia Familia, vicepresidenta y encargada de Política de Equidad de Género; y Sergido Castillo, secretario general.
Con este pronunciamiento, el movimiento sindical busca llamar la atención de la opinión pública y reafirmar su postura en defensa de los derechos laborales ante el proceso de reforma en curso.

