La directora de Desarrollo Social de Supérate destacó la articulación entre instituciones públicas, organizaciones comunitarias y programas de protección
Bartolo García
Santiago.– Santiago podría consolidarse como un referente nacional de inclusión social mediante una mayor articulación entre el Estado, las organizaciones comunitarias y las autoridades locales, planteó la directora general de Desarrollo Social de Supérate, Mayra Jiménez, durante un encuentro celebrado en el sector La Otra Banda.
La funcionaria participó en un conversatorio junto al senador Daniel Rivera, la vicealcaldesa Mariana Moreno y la presidenta de la Fundación Red Misericordia, Olga Noboa de Arocha, donde abordaron iniciativas relacionadas con la prevención del embarazo adolescente, la protección social y la generación de oportunidades para poblaciones vulnerables.
Jiménez destacó que el país ha registrado avances en la reducción de la fecundidad adolescente. Según los datos presentados durante la actividad, la tasa pasó de 90 nacimientos por cada 1,000 mujeres de 15 a 19 años a 46 por cada 1,000, mientras las uniones antes de alcanzar la mayoría de edad también disminuyeron del 31.5 % registrado en 2019 a más del 27 % en la actualidad.
La directora de Supérate advirtió, sin embargo, que persisten desafíos asociados a las condiciones económicas, educativas y familiares de las adolescentes. “Superar esta realidad requiere no solo fortalecer las políticas y servicios de prevención y protección, sino también transformar aquellas creencias y prácticas sociales que continúan validando estas uniones”, sostuvo.
Durante el encuentro también se resaltó el alcance de los programas sociales en Santiago. Unas 107,296 familias reciben Aliméntate, 92,861 son beneficiarias del BonoGas y 56,306 del BonoLuz, mientras 5,048 hogares reciben el subsidio Aprende y 5,842 jóvenes participan en Avanza. En conjunto, los programas alcanzan a 254,371 beneficiarios mensualmente en la provincia.
Como parte de esa estrategia, Jiménez resaltó el trabajo desarrollado por la Fundación Red Misericordia, que junto a PROCIGAR impulsa la Escuela Laboral para Madres Adolescentes “Misericordia y Vida”. La organización también desarrolla servicios de óptica, atención de segundo nivel y programas de formación laboral dirigidos a mujeres en condiciones de vulnerabilidad.
La actividad reunió representantes de Infotep, Senasa, Inabie, Cedimujer, Minerd, la Alcaldía, Conadis, el Tribunal de Niñas, Niños y Adolescentes, iglesias y organizaciones sociales, con el propósito de fortalecer una red de colaboración. Los participantes coincidieron en que el reto es convertir estas acciones en un modelo territorial sostenible que integre protección social, prevención, capacitación, acompañamiento familiar y generación de oportunidades.






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