Ataques simultáneos en hoteles de lujo e iglesias sacuden Sri Lanka en Domingo de Resurrección
Al menos 207 muertos y 450 heridos tras explosiones en Colombo y otras ciudades
El Domingo de Resurrección en Sri Lanka se tiñó de tragedia con una serie de explosiones que dejaron al menos 207 fallecidos, entre ellos 9 extranjeros, y cerca de 450 heridos. Los atentados ocurrieron en tres hoteles de lujo y tres iglesias, principalmente en la capital, Colombo, donde numerosos fieles celebraban esta importante fecha religiosa.
Este ataque representa el peor episodio de violencia en el país del sur de Asia desde el fin de su guerra civil hace más de una década. En respuesta, las autoridades impusieron un toque de queda de 12 horas y suspendieron temporalmente el uso de redes sociales para frenar la difusión de información falsa.
Detalles de las explosiones y medidas de seguridad
Las detonaciones se registraron alrededor de las 8:45 a.m. (3:15 GMT), afectando tres hoteles de lujo en Colombo y dos iglesias: una en la capital y otra en Katana, a unos 50 kilómetros al norte. Así lo confirmó a EFE el portavoz de la policía, Ruwan Gunasekara.
Hacia el mediodía, se reportó una octava explosión en la capital, lo que llevó al Ministerio de Defensa a declarar un toque de queda desde las 6 p.m. de ese mismo día.
#SriLanka: A third explosion reported near the Kingsbury Hotel and Shangri-la Hotel in the city of Colombo. Several casualties reported. #lka pic.twitter.com/ZtUMy3Ozsg
– NewsNow360 (@NewsNow360) 21 de abril de 2019
Víctimas y respuesta oficial
El portavoz policial confirmó que la cifra de muertos podría aumentar y que ya hay tres detenidos vinculados a los ataques. El ministro para las Reformas Económicas y Distribución Pública, Harsha de Silva, instó a la población a mantener la calma y permanecer en sus hogares, tras visitar varios lugares afectados.
Entre las víctimas fatales hay ciudadanos británicos, holandeses y estadounidenses, mientras que los heridos incluyen a británicos y japoneses, según fuentes médicas. Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado la autoría de estos ataques, cuya naturaleza y motivaciones aún se investigan.
En una nota previa, el jefe de policía Pujuth Jayasundara había alertado sobre un plan de ataques suicidas contra “iglesias importantes” por parte de un grupo musulmán radical.
Impacto en hoteles y centros turísticos
Los tres hoteles afectados –Kingsbury Hotel, Shangri-La y Cinnamon Grand Colombo– son sitios frecuentados por turistas internacionales. Además, una de las iglesias atacadas fue el Santuario de San Antonio en Colombo.
El Hospital Nacional recibió 47 cadáveres, incluidos los de nueve extranjeros, y atendía a más de 200 heridos, informó el portavoz del centro, doctor Samindi Samarakoon.
El ministro describió escenas desgarradoras: “He visto miembros amputados esparcidos por todos lados. Los equipos de emergencia están desplegados en todos los puntos. Hemos llevado muchas víctimas al hospital y esperamos haber salvado muchas vidas”.
Atentados en iglesias de Kochchikade, Katuwapitiya y Batticaloa
Además de Colombo y Katana, otras iglesias en Kochchikade, Katuwapitiya y Batticaloa fueron blanco de los atentados. Medios locales difundieron imágenes que muestran la magnitud de la destrucción, con techos semidestruidos, escombros y cuerpos esparcidos mientras los fieles intentaban socorrer a las víctimas.
Reacción del gobierno y llamado a la unidad nacional
El primer ministro Ranil Wickremesinghe condenó estos “ataques cobardes” y aseguró que el gobierno trabaja para controlar la situación. A través de Twitter, hizo un llamado a la unidad y fortaleza de todos los esrilanqueses en este momento de crisis.
“Condeno enérgicamente los ataques de hoy contra nuestro pueblo”, afirmó, y agregó: “El gobierno está tomando medidas inmediatas para contener la situación”.
Contexto religioso y social en Sri Lanka
Sri Lanka, con una población aproximada de 21 millones de habitantes, es un país mayoritariamente budista, con un 70% de la población, seguido por un 12% de hinduistas, un 10% de musulmanes y un 7% de cristianos.
La comunidad católica, que suma alrededor de 1,2 millones, es vista como un elemento unificador, ya que incluye adeptos tanto tamiles como cingaleses. Sin embargo, algunos cristianos enfrentan rechazo por apoyar investigaciones internacionales sobre crímenes atribuidos a las fuerzas armadas durante la guerra civil que terminó en 2009.
Los ataques contra minorías religiosas no son inéditos en la isla. En 2018, enfrentamientos entre musulmanes y budistas cingaleses provocaron la declaración de estado de emergencia, tras dejar dos muertos y decenas de detenidos.
Información actualizada con datos de EFE y AFP.





