Los bancos pierden la paciencia con las iglesias morosas

Bbancos pierden la paciencia con las iglesias morosas en EE UU

El Jacaguero

El desahucio pone a prueba la fe

EE.UU.- Las crisis financieras no hacen distinciones, sobre todo si son de la virulencia de la última, la peor desde la Gran Depresión. Y mucho menos los bancos, donde no creen en milagros cuando se trata de hacer cuadrar las cuentas. La ola de desahucios sigue arrastrando en Estados Unidos con todo lo que encuentra por delante, cinco años después de empezar a tomar forma. Ni las iglesias se escapan. El año pasado, el que según el oráculo Warren Buffett iba a marcar el inicio de la recuperación en

Bbancos pierden la paciencia con las iglesias morosas en EE UU

el sector inmobiliario, un total de 138 congregaciones religiosas se quedaron sin su templo.

Chruches

Se suman a otras tantas parroquias que en 2010 tuvieron que venderlos, incapaces de pagar sus deudas a los bancos. Casi la totalidad de estas propiedades estaban en un proceso de embargo, de acuerdo con los últimos datos de CoStar Group, una firma que se dedica en EE UU al análisis del mercado inmobiliario. Una situación que puso a prueba la fe de los feligreses de la Calvary Baptist Church en Paterson (Nueva Jersey), incapaz de pagar una hipoteca mensual de 30.000 dólares.
Es un problema que se extiende por todo el país y que afecta sobre todo a las congregaciones más pequeñas en la comunidad afroamericana, aunque la crisis económica golpee a todas por igual. Gran parte de estas propiedades acaban siendo adquiridas por grupos religiosos más potentes, que disponen de mayor liquidez desde el punto de vista financiero. Antes de la crisis, eran muy pocas las parroquias que se encontraban en una situación de impago de su deuda como la actual, según CoStar. En 2008 pasaron de un par a 24 iglesias.

Religion

Este es, en síntesis, el mapa religioso en EE UU. El 85% de los estadounidenses se identifican con algún tipo de denominación religiosa y el 40% es practicante. Tres cuartas partes sigue la fe cristiana, principalmente protestantes (50%) y católicos (25%). Los más creyentes son los estadounidenses al sur de país, en los estados del conocido como “cinturón de la Biblia”, donde el 86% cree en Dios. En la costa oeste se reduce al 59%. A pesar de este alto nivel de religiosidad, solo el 9% dicen que es lo más importante en sus vidas. El 17% dice que es el dinero o su carrera profesional.
El problema del desahucio es real. Pero la ola no es el tsunami que arrasa los hogares de los propietarios particulares. De acuerdo con la National Associoation of Church Business Administration, hay más de 300.000 congregaciones religiosas en el país. El número de desahucios, señalan, es “minúsculo” en proporción y señalan que las donaciones no están registrando la caída que se temía por las crisis. Lo que también es cierto es que los bancos se habían cuidado muy mucho de rendir cuentas con las congregaciones. Pero ahora parece que están empezando a perder la paciencia.

Church1

Acabaron los días, como señalan desde UrbanAmerica Advisors, en los que las instituciones religiosas o una congregación acudían al banco a solicitar con facilidad un préstamo o un ajuste en la hipoteca. Ahora las grandes entidades están limpiando sus carteras de deuda morosa y están empezando a darse cuenta de que el negocio de la fe ya no es tan lucrativo como antes. Esta organización especializada en el sector inmobiliario realiza seminarios entre las iglesias en Florida, el tercer estado más afectado por los desahucios, para que entiendan la dimensión del problema al que se enfrentan.
De hecho, desde la asociación de iglesias admiten que hay muchas congregaciones que atraviesan por dificultades financieras, que por el momento evitaron ser objeto de un procedimiento de embargo por parte del banco o de suspensión de pagos. Lo consiguieron recortando gastos por la vía del despido de empleados o congelando remuneraciones, para compensar la pérdida de ingresos vía donaciones. Ahora esperan que las empresas vuelvan a contratar con más entusiasmo, porque eso reducirá la actual tasa de paro (8,3%) y los feligreses tendrán más dinero para dar a su iglesia.

El País.com

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