La Dinastía Política y Económica del Partido de la Liberación Dominicana
Por JUAN T H
El Ascenso y Consolidación del Poder del PLD
Los Padres del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) llegaron al poder con un objetivo claro: permanecer indefinidamente en las estructuras del Estado. Así, instauraron una dinastía política caribeña sin precedentes, basada en la corrupción sistemática a través del soborno, la extorsión y el chantaje. Este entramado les permitió adueñarse del país, controlando sectores económicos, políticos y sociales clave.
En lugar de diseñar un plan de desarrollo nacional a largo plazo -de 20, 30 o incluso 50 años-, elaboraron un meticuloso esquema de enriquecimiento personal y acumulación de poder. En un tiempo récord, se convirtieron en un monstruo económico insospechado, superando cualquier precedente histórico en la República Dominicana.
Comparativa con Otras Dinastías Económicas Familiares
Ningún grupo económico familiar en más de 150 años, ni siquiera el de Juan Bautista Vicini Canepa, inmigrante italiano que llegó en 1860 sin dominar el español, logró lo que los peledeístas alcanzaron en apenas 4, 8 o 12 años. Este récord mundial es inédito en la historia del país.
Por ejemplo, Don Manuel Corripio, padre de Pepín Corripio, quien llegó desde España en 1921, fundó junto a sus familiares una corporación comercial sólida y respetada. Sin embargo, ni su legado ni el de los Vicini, considerados el “verdadero poder” económico desde la era del dictador Ulises Heureaux, lograron superar el poder económico y político acumulado por los dirigentes del PLD.
El Control del Estado y la Nómina Pública
Los líderes del PLD mantienen un dominio absoluto del poder político y económico a través del Estado. Además, ejercen un control social significativo. Aunque generan más empleos que cualquier otro grupo, la mayoría de estos están en la nómina pública, financiados con el presupuesto nacional.
Un Estado que debería funcionar con 250 a 300 mil empleados tiene más de 600 mil personas en planilla, muchas de las cuales no cumplen funciones reales. Este fenómeno refleja la consolidación de una estructura clientelar que sostiene la dinastía.
La Herencia Política: Formación y Proyección de la Nueva Generación
Los dirigentes enquistados en el gobierno, muchos con títulos cuestionados o plagiados, han preparado a sus hijos para heredar el poder en ministerios, la Judicatura, el Congreso y embajadas. Esta nueva generación se forma en los colegios y universidades más prestigiosas del mundo, desde España, Inglaterra, Francia, Estados Unidos, Alemania, Italia hasta China.
Estos jóvenes reciben becas estatales y remesas mensuales de entre 5,000 y 10,000 dólares. La “sangre nueva” del PLD ya desempeña cargos como embajadores, ministros, diputados, alcaldes y regidores, y pronto aspirarán a senadores y a la presidencia de la República.
Un ejemplo es el hijo del expresidente Leonel Fernández, quien afirma que para llegar a su padre primero hay que hablar con él, preparándose para asumir el liderazgo cuando llegue su momento.
La Ambición de una Dinastía que Busca Durar Siglos
La “dinastía peledeísta” aspira a permanecer en el poder por mil años, superando incluso a la legendaria Dinastía Ming en China, que gobernó entre 1386 y 1644. Para lograrlo, figuras clave como Danilo Medina, Leonel Fernández y otros aspirantes a la presidencia deben ponerse de acuerdo, ya que mucho está en juego.
Sus hijos, nietos y tataranietos no les perdonarán perder el trono por ambiciones internas innecesarias. De esta manera, la continuidad del poder del PLD depende de la unidad y estrategia de esta élite política y económica que ha marcado la historia reciente de la República Dominicana.





