La policía de Nueva York confirmó este martes el hallazgo del cadáver del reconocido youtuber Etika, cuyo nombre real era Desmond Amofah.
Quién fue Etika: estrella de los videojuegos en YouTube y Twitch
Etika, de tan solo 29 años, se destacó por sus transmisiones y comentarios sobre videojuegos en su canal de YouTube y en la plataforma Twitch. Su carisma y energía lo convirtieron en una figura influyente dentro de la comunidad gamer.
Últimos días y desaparición
La policía informó que la última vez que se tuvo contacto con Etika fue el 19 de junio, mientras que su último mensaje en Twitter data del 20 de junio. Estos días previos estuvieron marcados por señales preocupantes sobre su estado emocional.
Objetos personales encontrados en el puente de Manhattan
El lunes, las autoridades hallaron varias de sus pertenencias en el puente de Manhattan. Entre los objetos recuperados estaban su licencia de conducir, celular, billetera y un Nintendo Switch, la popular consola portátil de videojuegos.
El video final: una advertencia sobre su salud mental
Antes de su desaparición, Etika publicó un video de ocho minutos titulado “I’m sorry” (Lo siento), en el que abordaba abiertamente temas relacionados con el suicidio y su batalla contra problemas de salud mental.
“Lo siento”: el mensaje final de Desmond Amofah
En la noche del 19 de junio, Etika compartió este video donde se le ve caminando por las calles de Nueva York, disculpándose por haberse aislado y alejado de sus seguidores y seres queridos.
Además, confesaba que creía estar enfrentando una enfermedad mental y advertía sobre los peligros de las redes sociales. “(Las redes sociales) pueden darte una imagen de lo que quieres que sea tu vida y estar completamente desproporcionada”, señalaba. “A mí me consumió”.
Reflexión final sobre la salud mental y la comunidad gamer
La trágica muerte de Etika pone en evidencia la importancia de prestar atención a la salud mental, especialmente en figuras públicas y jóvenes que forman parte de comunidades digitales como la de los videojuegos.
Su historia invita a abrir el diálogo sobre el impacto de las redes sociales y la necesidad de ofrecer apoyo a quienes atraviesan momentos difíciles.





