La agonía definitiva del proyecto de reelección de Danilo Medina
Juan T H
El intento de modificar la Constitución para permitir la reelección del presidente Danilo Medina murió en los cuidados intensivos del Congreso. La falta de apoyo, incluso mediante sobornos, dejó al proyecto sin “sangre” para sobrevivir. La caída era inevitable: la correlación de fuerzas se volvió cada vez más adversa para el mandatario.
La mayoría de la sociedad dominicana, expresada a través de los partidos políticos, la sociedad civil, empresarios, iglesias y medios de comunicación -especialmente en las redes sociales- manifestaba un rechazo contundente. Los ataques y críticas eran constantes y desconsiderados. La reelección estaba derrotada, y todos lo sabían.
El fracaso de la estrategia política y la pérdida de apoyo interno
Los asesores de Medina, si es que los tuvo, no lograron diseñar una estrategia efectiva. Incluso los partidarios de extender el mandato presidencial comenzaron a distanciarse, presionados por las voces contrarias dentro del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), otros partidos y organizaciones civiles.
El gobierno no pudo contrarrestar el creciente rechazo, ni siquiera entre sus aliados. El dinero tampoco fue suficiente para “convencer” a diputados de la corriente del ex presidente Leonel Fernández y del Partido Revolucionario Moderno (PRM), quienes mantuvieron firme su rechazo a las ofertas millonarias.
Durante más de un año, los defensores de la reelección aseguraban tener los votos necesarios, pero la realidad demostró lo contrario. Nunca los tuvieron.
El silencio estratégico de Danilo Medina y la presión internacional
Desde el año pasado, el presidente Danilo Medina evitó hablar públicamente sobre la reelección, pese a la insistencia de los medios. Buscaba ganar tiempo, confiando en que algún “milagro” surgiría a través de una oferta económica desmedida: hasta 70 millones de pesos por voto se rumoreaba.
Nunca antes un presidente latinoamericano con aspiraciones continuistas había cometido tantos errores estratégicos. Los asesores de Medina avanzaron “como el cangrejo”, sin dirección clara. En contraste, le faltó contar con expertos como el brasileño Joao Santana y su esposa Maura, conocidos por sus exitosas campañas políticas.
Además, la embajada de Estados Unidos fue categórica desde el inicio: no apoyaba un tercer mandato presidencial. Esta postura fue compartida por países europeos y otras naciones del hemisferio. Danilo Medina olvidó que la globalización es política, económica y social. El tablero geopolítico actual no favorece movimientos autoritarios en el Caribe.
El llamado decisivo de Mike Pompeo y la estocada final
En medio del fuerte debate sobre la reelección, el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, llamó personalmente al presidente Medina para comunicar la posición oficial de su gobierno: un rechazo rotundo a un tercer mandato.
Contrario a rumores falsos que aseguraban que el canciller estadounidense felicitó o saludó a Medina, la realidad es que su llamada fue una advertencia clara. Pompeo, en su rol de actor geopolítico, le indicó al mandatario dominicano que desistiera del proyecto de perpetuarse en el poder o enfrentaría consecuencias.
La reelección recibió así un golpe mortal desde el exterior, cerrando cualquier espacio para maniobras internas.
Punta Catalina: la espada de Damocles sobre el gobierno
El escándalo de Punta Catalina sigue siendo una amenaza latente para el gobierno dominicano. El informe de la funcionaria Alicia reveló irregularidades espantosas, aunque aún no se conoce el alcance real de los sobornos ni quiénes estuvieron involucrados.
En los próximos días se esperan nombres de senadores, diputados y funcionarios de distintos niveles implicados en la recepción de millonarios sobornos. Este caso profundiza la crisis política y agrava la situación del presidente Medina.
Conclusión: la reelección pasa del coma al ataúd
Con la llamada pública de Mike Pompeo y el respaldo oficial de Estados Unidos contra la reelección, el proyecto presidencial ha pasado de estar en cuidados intensivos a ser enterrado definitivamente. La reelección de Danilo Medina es ahora una causa perdida.






Juan TH sigue siendo un buen analista, objetivo y certero, sabe pensar dialécticamente. No estamos diciendo que sea perfecto. Nadie lo es. Ni siquiera los Profetas religiosos lo son. El articulo de TH nos abre una puerta de esperanza. Hay que cerrar la otra puerta, la del perverso LEONEL Fernandez, para que la esperanza pueda llegarle completa al sufrido pueblo dominicano. Dr. Sobieski De Leon