Nueva York / Madrid. – Una ola de pánico financiero recorrió este viernes los mercados internacionales tras el anuncio de una nueva guerra comercial global encabezada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien impuso aranceles generalizados a todos los países. Wall Street cerró con fuertes pérdidas por segunda jornada consecutiva, acumulando un desplome cercano al 10% en apenas 48 horas, mientras que el Ibex 35 español vivió su peor día desde la pandemia, cayendo un 5,83%.
El violento viraje proteccionista de la Casa Blanca —con tarifas base del 10% para todos los productos, 34% para los bienes chinos y 20% para los europeos— encendió las alarmas de los inversores, provocando una venta masiva de activos de riesgo. El S&P 500 cayó este viernes un 6%, el Dow Jones un 5,5% y el Nasdaq un 5,82%, en la peor jornada bursátil desde la crisis sanitaria de 2020.
La tensión se vio alimentada por las declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, quien reconoció que los aranceles tendrán efectos “significativamente mayores” de lo previsto, traduciéndose en menor crecimiento y mayor inflación. “El margen de acción de la Fed para estimular la economía podría verse severamente limitado”, advirtió.
En Europa, las Bolsas también se tiñeron de rojo. El DAX alemán cayó un 4,65%; el Cac 40 francés, un 4,3%; el Euro Stoxx 50, un 4,6%, y el FTSE británico un 5%. El MIB italiano se desplomó un 6,53%, mientras que el Ibex 35 sufrió el mayor castigo entre los grandes índices, con un retroceso del 5,83%, afectado especialmente por el derrumbe de la banca.
El sector financiero fue el gran perdedor de la jornada. En España, el Sabadell perdió un 10,97%; el BBVA cayó un 9,37%; Santander retrocedió un 8,77%; Unicaja se desplomó un 10,56%; CaixaBank bajó un 10,3%, y Bankinter un 9,31%. Los analistas de Bank of America recomendaron “infraponderar” valores cíclicos como los bancos ante la expectativa de menores márgenes y rebajas de tipos.
Los efectos del pánico se extendieron más allá de las acciones. El crudo Brent cayó a 65,58 dólares por barril, su nivel más bajo desde abril de 2021. El oro y los bonos estadounidenses vivieron un rally, actuando como refugio de valor ante la creciente aversión al riesgo. El euro, por su parte, se estabilizó en torno a los 1,09 dólares.
En Wall Street, ninguna gran empresa escapó al colapso. Las 10 compañías con mayores pérdidas incluyeron a Patterson-UTI Energy (-18,33%), Kanzhun (-18,28%), Civitas Resources (-17,25%), Comstock Resources (-16,65%) y AppLovin (-16,26%), todas duramente golpeadas por la caída del petróleo, las tensiones comerciales o la presión regulatoria.
Mientras tanto, el presidente Donald Trump minimizó el desplome bursátil y defendió sus decisiones. “Es un gran momento para invertir en América”, escribió en sus redes sociales, afirmando que los aranceles son “una declaración de independencia” económica frente al mundo.
El mandatario reiteró que “durante décadas nuestro país ha sido saqueado” y que ahora es el momento de “recuperar el sueño americano”. También arremetió contra países “amigos” que, según dijo, aplican más restricciones a EE. UU. que los rivales tradicionales.
China, la Unión Europea, México y Venezuela fueron algunos de los primeros en responder con advertencias y promesas de represalias. “No estamos indefensos ante estos acontecimientos”, declaró el canciller alemán Olaf Scholz. Desde Caracas, el gobierno venezolano calificó los aranceles de “ilegales y arbitrarios”.
La incertidumbre sobre el futuro económico global se ha disparado. “La pregunta ya no es si habrá una corrección profunda, sino cuán larga será y cuán hondo llegará”, opinan analistas de JPMorgan. Mientras tanto, los mercados seguirán atentos a los próximos movimientos de Washington y Beijing, en un escenario donde la palabra “recesión” vuelve a cobrar protagonismo.
El cierre de esta semana deja claro que el riesgo geopolítico y el proteccionismo están redefiniendo el mapa económico mundial. Y aunque aún hay margen para negociaciones, los mercados ya han lanzado su veredicto: el temor es real, y la volatilidad apenas comienza.