Fracaso en las negociaciones entre PSOE y Unidas Podemos obliga a segunda sesión de investidura en septiembre
El Congreso rechaza nuevamente la investidura de Pedro Sánchez
El Congreso de los Diputados de España volvió a rechazar la candidatura del socialista Pedro Sánchez en la segunda votación de investidura, celebrada este jueves, solo 48 horas después del primer intento fallido.
Con 155 votos en contra, 124 a favor y 67 abstenciones, la investidura del líder del PSOE quedó frustrada. La abstención decisiva del grupo Unidas Podemos fue clave para este resultado. Este nuevo rechazo parlamentario obliga al país a una tercera sesión de investidura en septiembre, aumentando el riesgo de una repetición electoral, escenario que todos los partidos rechazan de forma explícita.
Reacciones tras el nuevo fracaso en el Congreso
Entre las primeras voces, el portavoz del grupo socialista, Rafael Simancas, denunció el boicot a la democracia por parte de “las tres derechas” –Partido Popular, Ciudadanos y Vox-, junto a Unidas Podemos y “el independentismo más intransigente”, por impedir la formación de un gobierno progresista.
Por su parte, la diputada de Ciudadanos, Inés Arrimadas, criticó duramente al candidato socialista y sus socios, acusándolos de considerar “España como un botín a repartirse”. Arrimadas calificó la jornada como “bochornosa” y afirmó que “España saldrá de esta, pero Sánchez es parte del problema”.
El secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, adelantó en Twitter que la abstención de su partido ante un próximo intento de investidura de Sánchez es “una quimera”. Añadió que serán “el dique de contención frente a un posible gobierno entre el PSOE y la extrema izquierda”.
El bloqueo en las negociaciones entre PSOE y Unidas Podemos
Un acuerdo imposible
Las negociaciones entre el PSOE y Unidas Podemos estuvieron marcadas por la tensión y la controversia desde el inicio, con varias rupturas temporales. El último episodio se vivió la mañana del jueves, cuando el PSOE rechazó una propuesta ‘in extremis’ de Unidas Podemos para formar un gobierno de coalición.
Inicialmente, el partido de Pedro Sánchez ni siquiera contemplaba la coalición, opción que solo apareció en la mesa de diálogo ante la proximidad de la investidura y el persistente bloqueo político.
El veto a Pablo Iglesias y el distanciamiento
Sánchez llegó a señalar que el único “escollo” para la coalición era Pablo Iglesias, líder de Unidas Podemos. Sorprendentemente, Iglesias aceptó este veto y se apartó para no ser “la excusa” del bloqueo.
“No debo ser la excusa del PSOE para que no haya un gobierno de coalición de izquierdas. Estar o no en el Consejo de Ministros no será un problema siempre que no haya más vetos y la presencia de Unidas Podemos sea proporcional a los votos”, declaró Iglesias.
A partir de ahí, ambos partidos continuaron sin lograr un acuerdo sobre la composición del gobierno, y el rechazo mutuo de sus ofertas llevó al definitivo fracaso en la votación.
Próximos pasos tras el nuevo rechazo parlamentario
Este segundo fracaso abre un periodo de dos meses para intentar una nueva investidura, ya sea del presidente en funciones o de un candidato alternativo.
Si en ese plazo no se logra el apoyo suficiente en el Congreso, se convocarán elecciones generales, que se celebrarían previsiblemente en noviembre.
Solo existe un antecedente similar en España, ocurrido en 2016, cuando se repitieron elecciones tras la negativa de Mariano Rajoy a ser investido, a pesar de liderar el partido más votado.





