Tiroteo en El Paso: EE.UU. investiga como terrorismo doméstico y delito de odio
WASHINGTON, Estados Unidos (EFE). El trágico tiroteo ocurrido el sábado en El Paso, ciudad fronteriza con México, dejó al menos 20 muertos y es investigado por las autoridades estadounidenses como un caso de “terrorismo doméstico” y “delito de odio”. Esto se debe a los supuestos vínculos del acusado con un manifiesto que critica la “invasión hispana de Texas”.
Fiscalía de Texas anuncia búsqueda de pena capital para el sospechoso
John Bash, fiscal federal para el distrito oeste de Texas, afirmó en rueda de prensa que el caso se está tratando con la misma rigurosidad que otros actos terroristas en el país. “Ofreceremos una justicia rápida y segura”, aseguró.
Por su parte, Jaime Esparza, fiscal del distrito de El Paso, anunció que buscará la pena capital para el acusado, Patrick Crusius, de 21 años. El tiroteo también dejó 26 heridos, y ha conmocionado a la opinión pública y al debate político, especialmente en el contexto de las elecciones presidenciales de 2020.
Reacciones políticas tras la masacre en El Paso
Varios candidatos demócratas, entre ellos Beto O’Rourke, excongresista por Texas y oriundo de El Paso, responsabilizaron directamente a la retórica antiinmigrante del presidente Donald Trump. O’Rourke afirmó tras visitar a los heridos: “El presidente es un racista que aviva el racismo en este país, no solo ofende nuestra sensibilidad, sino que cambia el carácter de esta nación y fomenta la violencia”.
En contraste, Trump, quien pasó el fin de semana en su club de golf en Bedminster, Nueva Jersey, ofreció declaraciones breves antes de regresar a Washington. “El odio no tiene cabida en nuestro país”, dijo acompañado de su esposa, Melania Trump, y calificó los tiroteos como un problema de salud mental.
No obstante, evitó comentar sobre el manifiesto antiinmigrante atribuido al sospechoso de El Paso. El mandatario señaló que ha dialogado con los gobernadores de Texas y Ohio, así como con el fiscal general William Barr y legisladores, para estudiar medidas que frenen la violencia armada en Estados Unidos.
Además, anunció que este lunes ofrecerá una declaración oficial desde la Casa Blanca.
Impacto internacional y contexto de la masacre
El tiroteo tuvo lugar en un centro comercial muy cercano a la frontera con México, un lugar frecuentado por ciudadanos mexicanos para realizar compras los fines de semana. En este sentido, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, confirmó que seis de los fallecidos eran mexicanos y que otros siete resultaron heridos.
Este trágico evento forma parte de un violento fin de semana en Estados Unidos, que también vivió otro tiroteo masivo en Dayton, Ohio. Allí, murieron nueve personas y otras veinte resultaron heridas. El pistolero y una hermana suya también fallecieron durante el ataque.
Perfil de los sospechosos y estado de las investigaciones
En ambos incidentes, los presuntos agresores son jóvenes hombres de raza blanca. Patrick Crusius, detenido en la cárcel del condado de El Paso, enfrenta cargos por la masacre en Texas.
En cambio, Connor Betts, responsable del tiroteo en Dayton, fue abatido por las fuerzas de seguridad durante el ataque. Hasta el momento, se desconocen los motivos que impulsaron la matanza en Ohio, donde también perdió la vida la hermana de Betts.
Estos hechos reavivan el debate sobre la violencia armada y el extremismo en Estados Unidos, temas que se mantienen en el centro de la agenda nacional y política.





