Alcalde de Nueva York declara emergencia sanitaria por brote de sarampión
Por Ramón Mercedes
NUEVA YORK, EE.UU. – El alcalde Bill de Blasio declaró este martes una emergencia pública de salud ante el alarmante brote de sarampión que afecta a la ciudad. Esta medida busca frenar la rápida propagación de la enfermedad, principalmente en los vecindarios de Williamsburg y Borough Park, en Brooklyn, donde residen grandes comunidades de judíos ortodoxos.
Escuelas bajo vigilancia y restricciones para niños no vacunados
La decisión se produce un día después de que el Departamento de Salud de Nueva York advirtiera sobre posibles cierres de escuelas judías que permitan la admisión de niños sin protección contra el sarampión. En respuesta, un juez ordenó que 44 niños sin vacunar no puedan regresar a ciertas instituciones educativas.
Impacto del brote: cifras y grupos afectados
Desde el inicio del brote en octubre del año pasado, se han confirmado 285 casos, concentrándose la mayoría en los últimos dos meses. De estos, 246 corresponden a menores de 18 años, mientras que solo 39 casos se han registrado en adultos.
Medidas obligatorias y sanciones para los no inmunizados
Las autoridades han establecido que las vacunaciones serán obligatorias. Además, se realizará una revisión exhaustiva de las cartillas de vacunación de cualquier persona que haya estado en contacto con pacientes infectados.
Quienes no estén inmunizados podrán enfrentar multas de hasta 1,000 dólares, en un esfuerzo por contener el brote y proteger la salud pública.
Contexto nacional: aumento de casos y respuesta legislativa
Este brote en Nueva York refleja una tendencia preocupante en Estados Unidos, donde los casos de sarampión han aumentado significativamente en los últimos años. Desde 2001, el porcentaje de niños sin vacunar se ha cuadruplicado, y más de 100,000 bebés y niños pequeños permanecen sin ninguna inmunización.
En respuesta, varios estados, incluido Nueva York, han impulsado iniciativas legislativas para restringir las exenciones a las vacunas, con el objetivo de frenar la propagación de esta enfermedad altamente contagiosa.





