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Breve crónica de una marcha

JUAN T H

La Fuerza del Pueblo que encabeza el ex presidente Leonel Fernández quiso dar una demostración de fuerza durante la marcha por la democracia que se realizó en la 27 de Febrero esquina Máximo Gómez distribuyendo cientos de banderas verdes, gorras y otros materiales propagandísticos, y colocándose al frente donde la prensa estuvo siempre apostada.

Aunque algunas de las fotos publicadas en las redes fueron manipuladas para abultar una mayoría inexistente, había mucha gente de la Fuerza del Pueblo y aliados, no hay dudas.

En la marcha el Partido Revolucionario Moderno y la Fuerza del Pueblo caminaron juntos, pero no unidos, no mezclados, no “reburujados”. Bien temprano en la mañana los verdes tomaron la Máximo Gómez con 27, en tanto que los perremeístas y aliados se concentraron algo lejanos en  la Kennedy con Gómez.

Al comenzar la caminata el grupo de Leonel iba delante, Luis muy atrás por la distancia que media entre una cuadra y la otra.

Las fotos y los videos muestran a la Fuerza del Pueblo al frente, con su mayoría, mientras Abinader, con doña Milagros Ortiz Bosch y su esposa Raquel, caminaban muy lentos por la enorme multitud que los acompañaba.

El PRM ingenuamente había bajado la línea de no llevar banderas, pero cuando vieron que la máximo Gómez con 27 estaba saturada de banderas verdes, debieron correr y buscar apresuradamente alguna propaganda. De todos modos era la fuerza mayoritaria.

Los blancos y azules del PRM y aliados eran mayoría en la marcha que concentro a miles de hombres y mujeres que marcharon, eso sí, con un solo objetivo: protestar por el sabotaje gubernamental de las elecciones municipales, y de paso por la democracia tan seriamente lesionada durante el proceso.

Luis Abinader y Leonel Fernández en ningún momento se juntaron, hablaron, se saludaron o se dieron un abrazo. Nada de eso ocurrió. Cada uno marchó por su lado, con sus respectivas fuerzas.

Ahora bien, lo importante, lo trascendente, es que las fuerzas opositores, 14 partidos, marcharon unidos en protesta por el sabotaje de las elecciones y la exigencia de garantías para los comicios tanto del 16 de marzo, como del 17 de mayo, un hecho sin precedente en muchos años.