Alerta de Acencas sobre el uso abusivo de pantallas en niños y adolescentes durante las vacaciones
La Associació Catalana d’Addiccions Socials (Acencas) advierte sobre el riesgo creciente de adicciones a dispositivos electrónicos en niños y adolescentes durante el periodo vacacional. El cambio en la rutina diaria durante las vacaciones impulsa un uso excesivo de móviles, tabletas, ordenadores y consolas, que puede derivar en una dependencia cuando estas tecnologías se convierten en el entretenimiento principal.
Impacto social y psicológico del uso excesivo de dispositivos
Según explica en un comunicado el presidente de Acencas, Francesc Perendreu, en estas fechas muchos menores abandonan las actividades sociales y pierden el contacto personal con sus amigos. Las distracciones virtuales los sumergen en un “mundo de magia” durante horas, dificultando luego distinguir entre realidad y ficción, lo que genera un pensamiento de ruptura con el entorno.
Consecuencias del sedentarismo y acceso temprano a la tecnología
Esta situación también fomenta el sedentarismo, un problema creciente vinculado al tiempo prolongado frente a pantallas. Acencas señala que el acceso cada vez más temprano a las nuevas tecnologías agrava el fenómeno. “El principal desafío es la falta de control parental, que permite a los niños acceder fácilmente a contenidos para los que no están preparados”, advierte la asociación.
Además, se crea una necesidad progresiva de aumentar el tiempo dedicado a los videojuegos, lo que puede derivar en un círculo vicioso de dependencia y aislamiento.
Recomendaciones para prevenir la adicción digital en vacaciones
Para evitar esta problemática, Francesc Perendreu recomienda programar actividades alternativas para los menores y acordar con ellos un límite diario de uso de videojuegos y dispositivos electrónicos. La clave está en evitar que el aburrimiento derive en un uso indiscriminado de las pantallas, ya que “la mayor amenaza es que la responsabilidad del entretenimiento recaiga únicamente en estos dispositivos”.
Señales de alerta y cuándo buscar ayuda profesional
La asociación también aconseja estar atentos a comportamientos preocupantes, como nerviosismo extremo o irritabilidad al no poder jugar, y enfados repentinos cuando se limita el tiempo frente a la pantalla. En estos casos, es fundamental acudir a un especialista que pueda orientar tanto al menor como a su familia para abordar el problema de forma adecuada.
En definitiva, controlar el uso de tecnologías durante las vacaciones es esencial para proteger la salud mental y social de los niños y adolescentes, evitando así que el ocio digital se convierta en una adicción.





