Familiares, amigos y artistas se reunieron en Hard Rock Café Santo Domingo para recordar su trayectoria, su aporte a la cultura y el entretenimiento y, sobre todo, la huella humana que dejó entre quienes compartieron con él.
En un ambiente marcado por la música, los recuerdos, la alegría y la emoción, familiares, amigos, colegas y artistas rindieron homenaje al destacado productor, compositor y gestor artístico William Osiris Liriano Soriano “Cullan”, al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento.
La actividad, realizada en Hard Rock Café Santo Domingo, fue concebida como una celebración de vida, música, familia y legado, reuniendo en un mismo escenario algunas de las expresiones que definieron la vida personal y profesional de Cullan.
La producción general estuvo a cargo de Rosy Liriano, mientras que Juvellys Mora condujo el encuentro como maestra de ceremonias.
El emblemático “¡ADELANTE, HOUSTON!”, saludo que identificaba a Cullan y reflejaba su particular entusiasmo, sirvió como hilo conductor de una jornada en la que se entrelazaron testimonios familiares, semblanzas, interpretaciones musicales y recuerdos de su trayectoria.
Uno de los momentos más emotivos estuvo dedicado a su dimensión familiar. Sus hijos Javier y Darla compartieron recuerdos sobre Cullan en su rol de padre, mientras otros miembros de la familia evocaron al hermano, amigo y ser humano cercano que permaneció profundamente vinculado a los suyos.
Durante el encuentro también fue presentada una semblanza de su vida profesional, destacando su capacidad creativa y su contribución a importantes producciones de la industria dominicana del entretenimiento.
La música ocupó un lugar protagónico durante el homenaje. El conjunto típico de Alfredo Martínez aportó los sonidos tradicionales dominicanos, mientras Rosemary Núñez, doble de Celia Cruz, interpretó “Él no te quiere na’” y “Guayabera de melado”.
Asimismo, Giselle Jansen interpretó “Qué manera tan loca” y “Tiro de Gracia”, esta última estrechamente ligada a la trayectoria de Cullan como compositor.
La celebración incluyó además la pieza “Me están hablando del cielo” y concluyó con un cierre bailable al ritmo de “El Tabaco”, canción vinculada directamente a la historia de la familia Liriano y que permitió reunir a los presentes en la pista de baile como símbolo de alegría y celebración de su vida.
Un legado ligado a grandes producciones
William Osiris Liriano Soriano “Cullan” desarrolló una amplia trayectoria como productor, compositor y gestor artístico.
Entre sus proyectos más importantes figuraron Bachata Sinfónica, reconocido con el Premio Casandra 2004 como Concierto del Año, y Rocksario, de Los Hermanos Rosario, ganador también del Premio Casandra 2011 como Concierto del Año.
Igualmente, produjo el espectáculo Los Merengues del Casandra en 2006, para la Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte).
Asimismo, produjo Cuando se quiere de veras junto al tenor Francisco Casanova, espectáculo nominado a los Premios Casandra en 2007.
Su trabajo también estuvo ligado al cine dominicano. Participó en la producción de línea y product placement de Nueba Yol y escribió el tema principal de Buscando un Sueño, interpretado por José Alberto “El Canario” y Ravel, con arreglos de Isidro Infante.
Colaboró además con el director Hans García en la película Voces de la Calle, realizando el casting urbano y componiendo los temas “Permiso”, interpretado por Johnny Ventura y Sergio Vargas, y “Somos la Calle”.
En 2023 recibió el premio a Mejor Canción en los Premios La Silla por “Tiro de Gracia”, interpretada por Pablo García, y fue nominado por “Nostalgia”, interpretada por Pavel Núñez y Pablo García para la película La Rasante.
Música, familia y solidaridad
Uno de los proyectos que ocupó un lugar especial en su vida fue la preservación de “El Tabaco”, composición de su padre, William Liriano, popularizada por Johnny Ventura en 1973.
Al cumplirse 50 años de la canción, Cullan impulsó en 2023 una nueva versión en merengue y posteriormente, en 2024, una versión en salsa bajo la dirección musical del maestro Isidro Infante, contribuyendo así a mantener vigente una pieza emblemática de su legado familiar.
Su sensibilidad humana también quedó reflejada en su compromiso con la Fundación Pañoleta, organización de la que fue cofundador y colaborador en favor de pacientes con cáncer y sobrevivientes.
Su último proyecto en vida estuvo precisamente ligado a esa causa: la producción del espectáculo Retromerengue junto a Dioni Fernández & El Equipo, realizado en Hard Rock Café Santo Domingo a beneficio de la Fundación Pañoleta.
A un año de su partida, el homenaje permitió recordar no solamente al productor y compositor reconocido, sino también al padre, hermano, amigo y ser humano solidario.

