SANTO DOMINGO. El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), bajo la dirección de su presidente expresa solidaridad y cercanía al pueblo de Colombia ante el dolor y la incertidumbre provocados por el reciente terremoto que ha afectado a diversas comunidades de esa nación.
El Pastor Feliciano Lacen dijo que en momentos como este, comprendemos que ningún país está exento de la fuerza de los fenómenos naturales y que, frente a circunstancias que sobrepasan las capacidades, somos vulnerables. Es precisamente en medio de estas situaciones cuando la solidaridad, la unidad y la fe adquieren un significado más profundo.
«Desde la República Dominicana, nos unimos en oración por las familias que hoy enfrentan la pérdida, el temor y las consecuencias de esta tragedia. Pedimos a Dios que conceda consuelo a quienes han perdido a sus seres queridos, fortaleza a quienes se encuentran en medio de la emergencia y sabiduría a las autoridades, organismos de socorro, iglesias y voluntarios que trabajan para brindar asistencia y esperanza», añadió Lacen Custodio
El representante de la entidad sostuvo que, como comunidad cristiana, hacemos nuestras las palabras del salmista, en el Salmo 46:1 “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”. En ellas encontramos socorro, consuelo y un llamado a confiar en Dios aun cuando las circunstancias nos hagan sentir frágiles e inseguros.
El presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), Pastor Feliciano Lacen, afirmó que “Colombia no está sola”, extendiendo un abrazo fraterno al pueblo colombiano y a los hermanos en la fe, y subrayó que en los momentos de mayor dificultad los pueblos pueden encontrarse en la solidaridad, la oración y la esperanza.

