Bartolo García
SANTO DOMINGO.– Luis Abinader y Carolina Mejía concentran una importante influencia dentro de la nueva dirección nacional del Partido Revolucionario Moderno (PRM), escogida mediante una plancha unitaria para conducir la organización durante los próximos cuatro años. La conformación de las nuevas autoridades refleja el peso de los principales liderazgos y la integración de otras corrientes internas.
Luis Abinader fue escogido presidente del PRM, mientras Deligne Ascención ocupará la primera vicepresidencia ejecutiva y Juan Garrigó asumirá la Secretaría General, posiciones consideradas fundamentales dentro de la estructura partidaria y que forman parte del acuerdo alcanzado para preservar la cohesión entre las distintas fuerzas políticas.
La nueva composición también incorpora representantes vinculados a otros sectores con incidencia dentro del partido, entre ellos el bloque político Yayo-David y el liderazgo encabezado por Wellington Arnaud. Con esta distribución, el PRM procura mantener representadas las diferentes expresiones internas dentro de sus principales organismos de dirección.
Entre las nuevas autoridades figuran Gloria Reyes como secretaria nacional de Organización y Luis Delgado como secretario nacional Electoral. Asimismo, Milagros Ortiz Bosch, Eddy Olivares, Nelson Arroyo y Salvador Ramos ocuparán la segunda, tercera, cuarta y quinta vicepresidencias, respectivamente, mientras Kelvin Cruz, Lía Díaz, Jean Luis Rodríguez y Rosa Santos fueron seleccionados como subsecretarios generales.
Al concluir su etapa como secretaria general, Carolina Mejía manifestó su confianza en las nuevas autoridades y resaltó la importancia de preservar la unidad del PRM. “Estoy segura de que seguirán fortaleciendo lo más valioso que hemos construido entre todos: la unidad”, expresó Mejía, quien sostuvo que los cargos son transitorios, pero los principios y compromisos partidarios permanecen.
Por su parte, el presidente saliente de la organización, José Ignacio Paliza, destacó que uno de los principales activos del PRM es haber logrado renovarse sin provocar fracturas internas. Señaló que la unidad no implica ausencia de diferencias, sino la capacidad de manejarlas mediante el diálogo, el respeto y la responsabilidad política.
Las nuevas autoridades nacionales serán juramentadas el próximo 5 de septiembre y permanecerán en sus funciones durante cuatro años, mientras las estructuras territoriales fueron escogidas para períodos de dos años. Con esta reorganización, el PRM inicia una nueva etapa en la que Abinader y Carolina Mejía mantienen un peso relevante, dentro de una dirección que busca combinar representación, equilibrio interno y cohesión partidaria.

