Por HUMBERTO CONTRERAS VIDAL
Al igual que ocurre con los demás tipos de cáncer, las causas del cáncer de próstata están vinculadas a factores genéticos, hormonales y ambientales.
Se recuerda que en un estudio realizado en Harvard se analizaron los hábitos sexuales de 32,000 hombres durante 18 años. Los resultados mostraron que los hombres que eyaculaban al menos 21 veces al mes tenían un 33 % menos de riesgo de desarrollar cáncer de próstata en comparación con quienes lo hacían entre 4 y 7 veces al mes.
Aunque haya autores que no están de acuerdo con estos resultados, esto significa que a mayor frecuencia de eyaculación mayor salud prostática tiene un hombre. En consecuencia, menos probabilidad tendrá de desarrollar un cáncer de próstata.
Eyacular, al menos 21 veces cada mes, podría generar inconvenientes con la pareja. Razón por la cual, la masturbación se convierte en el ejercicio esencial que le permitirá a un hombre completar la meta mensual siempre que cuente con el apoyo de la mujer que le ha tocado.
¿Cuál es el mecanismo que científicamente explica la reducción de padecer cáncer de próstata por eyacular frecuentemente?
En primer lugar, la eyaculación contribuye a expulsar fuera del cuerpo las sustancias dañinas que afectan el desarrollo y funcionamiento de la próstata. Esto es, así como el hígado neutraliza toxinas y los riñones las excretan del cuerpo, la eyaculación frecuente contribuye a la limpieza directa de la próstata. Cuando se renueva frecuentemente el líquido prostático, se reduce el tiempo de exposición del tejido a sustancias de desecho y factores proinflamatorios acumulados.” En otras palabras, desde un punto de vista químico, la próstata actúa como una glándula exocrina que concentra no solo minerales e inmunoglobulinas, sino también potenciales carcinógenos endógenos y metabolitos oxidativos (sustancias dañinas para la próstata).
En segundo lugar, la eyaculación en general, sea con el cónyuge o mediante la masturbación, reduce el estrés, calma el sistema nervioso y mejora el sueño. Resultados que contribuyen a mejorar la salud en general.
En términos más técnicos, la masturbación reduce el estrés oxidativo que es el que genera especies reactivas de oxígeno y que pueden dañar el ADN epitelial y desencadenar mutaciones oncogénicas. La reducción del estrés sistémico modulada por la oxitocina y las endorfinas reduce la peroxidación lipídica.
En conclusión, la masturbación puede contribuir a completar la meta de eyacular al menos 21 veces al mes. Por esa razón, permite al hombre pertenecer a ese grupo que tienen menos probabilidades de padecer cáncer de próstata.
Es conveniente agregar que, este tema en la actualidad sigue en el debate de la comunidad científica internacional. Por esa razón se recomienda consultar a su médico de confianza ante cualquier duda.
Finalmente, y sin pretender extrapolar este análisis, se debe decir lo siguiente.
En el caso de las mujeres, se ha documentado que la actividad sexual y el orgasmo pueden mejorar la función inmunológica (aumentar las defensas), reducir el estrés oxidativo y favorecer la salud hormonal, factores que en teoría podrían influir en la prevención de ciertos cánceres. En un próximo texto se podría profundizar el tema de cómo reducir la probabilidad de padecer cáncer de mama y de cuello uterino.El autor es doctor en ciencias químicas y reside en Santiago de los Caballeros. [email protected]

