Israel-EU han perdido la guerra contra Irán: ninguno de sus objetivos fueron logrados. Por el contrario, el propósito iraní de controlar el estrecho de Ormuz es una realidad consolidada desde el inicio del conflicto, y buques de diferentes países ya han comenzado a pagar peaje. El estrecho de Ormuz, ubicado en aguas territoriales de Irán, es un patrimonio soberano mediante el cual podrá recaudar los recursos económicos necesarios para reparar los daños de guerra que Estados Unidos se ha negado a pagar.
Los objetivos que no se alcanzaron con la guerra de agresión a Irán —por lo cual se considera un gran fracaso— son los siguientes:
-El cambio de régimen o la destrucción de Irán: no se logró destruir su infraestructura ni su capacidad productiva para transformarlo en un Estado fallido, como ocurrió con Libia y Siria.
-La eliminación de su programa nuclear.
-El fin del apoyo al Eje de la Resistencia: Irán continúa respaldando la lucha contra Israel por parte de los movimientos como Hamás, Hezbolá y los hutíes.
-La eliminación de su programa de drones y misiles.
-La apertura incondicional del estrecho de Ormuz: no se consiguió que permaneciera sin controles ni cobros de peaje.
Irán ha demostrado con hechos su resiliencia militar; sus capacidades de drones y misiles impactaron 16 bases militares norteamericanas, 8 países y afectaron parcialmente ciudades como Tel Aviv y Haifa. La superioridad militar de Estados Unidos, sus portaaviones y los famosos sistemas defensivos Domo de Hierro no pudieron contener la ofensiva iraní.
Este conflicto ha despertado a un gigante que ha abandonado su posición de contención estratégica para aplicar una política de “golpe por golpe”. A partir de ahora, ninguna agresión por parte de Israel, Estados Unidos o los países del golfo Pérsico quedará impune.
Franklin Rosa

