Video: https://www.youtube.com/watch?v=akHaVyamMgY
Por Ramón Mercedes
NUEVA YORK.- Cientos de madres asistieron este domingo a la tradicional celebración convocada por el asambleísta estatal dominicano George Álvarez, representante del Distrito 78 en El Bronx, con motivo del Día de las Madres, celebrado en Estados Unidos el pasado 10 de mayo.
Álvarez instó a los asistentes a apoyar al congresista Adriano Espaillat, animándolos a votar por él en las primarias del próximo 23 de junio. Resaltó las importantes ayudas y beneficios que ha brindado a las diversas comunidades de su distrito 13.
“Nosotros tenemos un compromiso; no podemos voltear la cara y hacernos los ciegos cuando hay amenazas en nuestra casa, cuando hay amenazas en nuestra comunidad. Pero el bienestar de la familia no puede estar por debajo del bien individual”.
“Nosotros tenemos un campeón, de nosotros, de los dominicanos, en todos los aspectos. No solo en las ayudas que brinda, no solo en lo que hace por cada una de nuestras familias, es que se ha dedicado cuerpo y alma por más de 30 años a desarrollar la comunidad.
Y no solo la de Washington Heights, también en El Bronx, Queens y Brooklyn. Y, por encima de todo eso, Espaillat se ha dedicado a captar valores en nuestras comunidades, desarrollarlos, entrenarlos y que lleguen a una posición electa.
Entonces, hoy más que nunca, y yo sé que el compromiso existe, pero hoy más que nunca necesitamos dar un mensaje contundente: es votar por Adriano Espaillat”, precisó Álvarez.
Por su parte, el congresista valoró el papel que desempeñan las madres. “Si ustedes quieren que algo se haga de verdad, déselo a una mujer”, dijo.
“A veces veo a mujeres trabajadoras que van a su trabajo y salen tarde en la noche a su casa. Y yo sé que, en lo más profundo de su alma, cuando ellas salen después de ese día de trabajo, piensan y dicen dentro de sí mismas: ‘es para allá que vamos’.
También veo a madres que llevan a sus hijos a las escuelas y, antes de irse a trabajar, les pasan las manos y acarician el pelo de sus niños, a lo mejor con el temor de dejarlos todo el día en esa escuela.
Pero dentro de ellas, dicen cuando ven a ese niño: ‘es para allá que vamos’. Yo veo también a mujeres taxistas que se atreven a entrar a los territorios, a los vecindarios más peligrosos de esta ciudad, transportando a nuestras abuelas y nuestros abuelos, y desafían el miedo cuando lo hacen.
Yo estoy seguro de que dentro de ellas dicen: ‘es para allá que vamos’. Es para allá que vamos; no es un eslogan, es un sentido de vivir, es una meta, es un destino para todos nosotros. Es para allá que vamos”.

