El Partido Comunista del Trabajo (PCT) expresó su enérgico rechazo a la reciente orden ejecutiva firmada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, mediante la cual se declara una “emergencia nacional” y se amenaza con imponer aranceles punitivos a los países que suministren petróleo a Cuba.
La organización política calificó esta disposición como una nueva agresión contra el pueblo cubano, señalando que se trata de una medida coercitiva que va más allá de las diferencias ideológicas entre gobiernos.
Según el PCT, la orden ejecutiva constituye un acto de “piratería internacional” y un intento deliberado de asfixiar económica y energéticamente a una nación que ha decidido ejercer su soberanía.
El partido advirtió que esta acción busca profundizar la crisis energética que enfrenta la isla, agravada tras el bloqueo de los suministros de combustible provenientes de Venezuela.
A juicio del PCT, esta política no solo afecta al gobierno cubano, sino que castiga de manera directa a la población, limitando su acceso a recursos básicos como la energía y los alimentos.
La organización sostuvo que estas medidas pueden ser consideradas un crimen de lesa humanidad, al tener como objetivo provocar hambre, carencias y sufrimiento generalizado en la población civil.
En un comunicado, el Secretariado del PCT afirmó que “la soberbia imperialista de Trump no tiene límites” y denunció que Washington pretende imponer su voluntad mediante el chantaje económico.
El partido señaló que al amenazar a naciones soberanas para que suspendan relaciones comerciales con Cuba, los Estados Unidos violan flagrantemente el derecho internacional.
Asimismo, consideró que estas acciones vulneran principios fundamentales como la autodeterminación de los pueblos y la no injerencia en los asuntos internos de otros Estados.
El PCT afirmó que Cuba no está sola y que este tipo de presiones solo refuerzan la solidaridad entre los pueblos que luchan contra la hegemonía del capital y el imperialismo.
En ese sentido, llamó a las fuerzas progresistas, organizaciones sociales y gobiernos del mundo a pronunciarse en defensa del pueblo cubano.
La organización también cuestionó el argumento de “amenaza inusual y extraordinaria” utilizado por la Casa Blanca para justificar la orden ejecutiva.
Según el PCT, dicha amenaza es una invención cínica que sirve de pretexto para mantener una política histórica de dominación y bloqueo.
Para el partido dominicano, la verdadera amenaza para la región no es Cuba, sino la política de agresión, sanciones y desestabilización que emana desde Washington.
Finalmente, el Partido Comunista del Trabajo reiteró su compromiso con la solidaridad internacionalista y su respaldo al derecho del pueblo cubano a decidir libremente su destino sin presiones externas.

