El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves desde la Casa Blanca que su administración ordenó la reapertura del espacio aéreo comercial sobre la República Bolivariana de Venezuela, permitiendo así la reanudación de vuelos comerciales entre ambos países tras más de seis años de suspensión.
Trump explicó que en las últimas horas sostuvo una conversación telefónica con la presidenta en funciones de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante la cual abordaron la apertura del espacio aéreo para vuelos civiles y comerciales.
El mandatario señaló que dio instrucciones al secretario de Transporte y a otros funcionarios gubernamentales para que trabajen en la reapertura del espacio aéreo antes de que finalice el día, con el objetivo de facilitar la reanudación de servicios aéreos.
“Los ciudadanos estadounidenses podrán viajar a Venezuela muy pronto, y estarán seguros allá. Van a estar seguros. Está bajo muy fuerte control”, aseguró Trump en el comunicado desde la Casa Blanca, marcando un cambio en la política de viajes a ese país sudamericano.
La suspensión de los vuelos directos entre Venezuela y EE. UU. se remonta a 2019, cuando las relaciones diplomáticas entre ambos países se deterioraron y Washington reconoció a un liderazgo alternativo en Caracas, interrumpiendo los servicios aéreos regulares.
La medida que ahora se revierte había sido impulsada originalmente por preocupaciones de seguridad para pasajeros y tripulaciones, ante una situación política y social considerada inestable en Venezuela en ese momento.

Con la reapertura del espacio aéreo comercial, se espera que aerolíneas estadounidenses e internacionales evalúen la reanudación de rutas hacia Venezuela, lo que representaría el restablecimiento de conexiones directas que beneficiarán al turismo, los negocios y los vínculos familiares entre ambas naciones.
American Airlines ya manifestó su intención de retomar vuelos hacia Venezuela en los próximos meses, supeditados a evaluaciones de seguridad y autorizaciones gubernamentales, según comunicó la compañía tras el anuncio presidencial.
La reapertura del espacio aéreo incluye no solo la posibilidad de vuelos comerciales, sino también un paso significativo en la normalización de las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Venezuela, que han estado fracturadas desde hace años.
Trump resaltó que la decisión se toma en un contexto de “control y seguridad” sobre el territorio venezolano, aunque diversas advertencias de viaje del Departamento de Estado de EE. UU. siguen vigentes para quienes planeen desplazarse al país sudamericano.
Las autoridades aeronáuticas estadounidenses también han levantado restricciones sobre el espacio aéreo que habían sido impuestas por precaución en los últimos meses, facilitando así la operación de vuelos comerciales de manera segura.
El anuncio presidencial se produce en un momento de intensos cambios políticos en Venezuela, donde Delcy Rodríguez ejerce funciones de liderazgo tras eventos recientes que modificaron el escenario político en el país.
La medida de reabrir el espacio aéreo comercial es vista como un impulso para la economía venezolana y un incentivo para que ciudadanos de ambos países puedan viajar con mayor libertad y opciones de conectividad directa.
Analistas internacionales señalan que esta decisión podría tener implicaciones más amplias en la región, al influir en las relaciones diplomáticas y económicas entre Estados Unidos, Venezuela y otros países del hemisferio, aunque permanecerá bajo observación mientras se implementan los detalles técnicos de la reapertura.
En resumen, la reanudación de los vuelos comerciales entre Estados Unidos y Venezuela marca un hito en la relación bilateral luego de años de interrupción, y se perfila como un paso hacia una mayor conectividad, diálogo y cooperación entre ambas naciones.

